La mente



La estrategia de las tinieblas es y será siempre la misma: infundir pensamientos, ideas para que comas del árbol de la ciencia, el árbol de la mezcla... Tentándote para que peques y caigas.
Muchas veces pecamos aún con nuestros pensamientos.
Pues dejamos de mirar al blanco que es Cristo, y damos de nuestra atención a otras voces.

Cuando tus pensamientos no pertenecen a la piedad, no pienses que son tuyos, porque aunque saben camuflarse y pasar desapercibidos son infundados por demonios tal como lo hicieron con Eva y Adán.

Ellos que traen ideas de cansancio, duda, apatía, desgano, dolor, enojo, murmuración, descontento, culpa, rechazo, sentimientos de inferioridad, caos, irá, letargo, depresión, envidia y más maquinaciones.

Cuando a un pensamiento que no es de justicia, paz o gozo viene a tu mente no lo tomes como tuyo.
Porque si lo tomas como tuyo, ese mismo pensar traerá condenación y tormento a tu vida. Porque es un opositor al Espíritu y a lo que Dios ha establecido.

Reina-Valera 1960
Romanos 13:2
De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.

Guarda tu mente, porque la mente es el campo de batalla entre el bien y el mal.
La guerra espiritual se libra en la mente.
Porque lo que venga a tu mente, y sea asimilado como tuyo tomara autoridad, bajara a tu corazón y se manifestará para vida o para muerte.
Lo que rija tu mente será lo que te gobierne.
Estáte despierto, las tinieblas son sutiles, pues traen pensamientos vestidos de falsa humildad y de victimización pero lo cierto es que su intención es que salgas de la faz de Cristo, y pases de vida a muerte, a través de la condenación.


Reina-Valera 1960
Juan 5:24
 De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.

Pero para los que están en Cristo, no hay condenación, aquellos que eligieron vivir por el Espíritu. 

Reina-Valera 1960
Romanos 8:1
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.


Entradas populares