Sal fuera

Cuando conoces a Cristo realmente debes saber que ya todo lo que conociste según la carne, lo que juzgabas según la carne debe caer.
Aún lo que pensabas de Dios, porque ya no lo conocerás así.
Cuando hay un encuentro genuino, todo lo edificado cae por tierra.
Todo debe ser nacido de nuevo.
Todo es nuevo. Si no lo entiendes te causará dolor.
Porque querrás servir a Dios pero vivirás una vida agonizante, con una carne que no quiere morir.

Reina-Valera 1960
2ª Corintios 5:16-20
16. De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así.
17. De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
18. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación;
19. que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.
20. Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.

Para que exista reconciliación, debe haber arrepentimiento.
Para que haya arrepentimiento debe haber encuentro con la Cruz.
No hay arrepentimiento, si no estás dispuesto a morir, a salir fuera de todo lo que hay edificado en tu vida en tus años de vida.
No hay claridad sino sales fuera de la ciudad que haz levantado con ladrillos de argumentos del YO en tu corazón.
Sin santificación, sin apartamiento no hay vida del Espíritu.
Para ver a Dios es necesario salir, es necesario estar dispuesto a un cambio de vida, a rendirnos a Él, rendir el YO, rendir toda clase de justicia y control humano.
Por esto aún en el tiempo de Jesús, Dios envío gente para preparar, para abrir el camino al Cristo, como sucedió con Juan El Bautista.
La gente salía de la ciudad al desierto, para ser bautizada en arrepentimiento.


Reina-Valera 1960
Marcos 1:1-8
1. Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.
2. Como está escrito en Isaías el profeta: 
  He aquí yo envío mi mensajero delante de tu faz, 
 El cual preparará tu camino delante de ti.
3. Voz del que clama en el desierto: 
 Preparad el camino del Señor; 
 Enderezad sus sendas.
4. Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados.
5. Y salían a él toda la provincia de Judea, y todos los de Jerusalén; y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados.
6. Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y comía langostas y miel silvestre.
7. Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es más poderoso que yo, a quien no soy digno de desatar encorvado la correa de su calzado.
8. Yo a la verdad os he bautizado con agua; pero él os bautizará con Espíritu Santo.



La gente daba el paso, no iba Juan El Bautista a sus casas, ellos escuchaban y quienes tenían oídos para oír salían.
Los dispuestos salían.
Los hambrientos y sedientos por Dios salían.
Los humildes, los mansos, los pobres en Espiritu, salían porque se arrepentían.
Los que soltaban el control salían.
Los que estaban dispuestos a morir salían.
¿Todos debían y deben arrepentirse?
Pues claro que sí, porque somos pecadores, porque hemos andado en la carne y la carne necesita bautismo: muerte y sepultura al Yo, a la vieja vida.
Tu puedes decir es que soy buena persona y no molesto a nadie, pero eso no tiene que ver con el espíritu. Eso es moral, no es espiritualidad... Ante Dios la moral es carne educada.

Reina-Valera 1960
1ª Juan 1:8-10
8. Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.
9. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
10. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.

Si Jesús tuvo que cumplir con toda justicia, aún sin pecado (siendo el único que nunca pecó)... ¿Qué nos hace creer que no debemos arrepentirnos?

Reina-Valera 1960
Mateo 3:13-17

13. Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado por él.
14. Mas Juan se le oponía, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?
15. Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó.
16. Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él.
17. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.


Sin arrepentimiento, sin convicción de pecado no hay complacencia al Padre... Sin arrepentimiento nadie entrar a su corazón o a su voluntad.
Eres un abridor de brecha, eres un abridor de camino, eres alguien que porta un mensaje de reconciliación a través del arrepentimiento, un mensaje que abre camino, que divide las aguas de arriba (voluntad de Dios) de las aguas de abajo (ideas caídas o creencias del hombre) para que la gente se encuentre con el verdadero camino y con el verdadero intercesor, entre Dios y el hombre: Jesucristo.
Un mensaje que grita: ¡Vuelvanse a Dios!
Cristo es el aquel del cual Predicamos, todo se trata de Él.
Portas un mensaje de reconciliación, para que los hijos se vuelvan al corazón del Padre.
Nunca será el fin de que vayan a ti, ni que dependan de ti, sino que salgan fuera y vayan a Él.
No eres un intercesor o mediador, no seas alguien que se pone al medio, y que estorbe el trato de los hijos con el Padre.
Pues el único mediador es Jesucristo.

Reina-Valera 1960
1ª Timoteo 2:5
Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre,

Eres un abridor de camino, un mensajero, un embajador que porta un mensaje de reconciliación.

Reina-Valera 1960
2ª Corintios 5:20
Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.

Entradas populares