Características de quienes reciben el Reino
Te darás cuenta quienes reciban el tesoro del Reino.
Hoy todos buscan su necesidad urgente, buscan la pildora mágica para sanar sus males, la lámpara mágica para que otro haga lo que ellos deben hacer, el superhéroe que los rescate y haga todo por ellos.
El Yo es la carne.
Y la carne busca lo propio. Es rebelde y no busca arrepentirse.
Es el Yo, que es como un gran vientre que nunca se sacia, busca lo suyo sin muerte, sin Cruz y sin arrepentimiento.
¿Pero quienes reciben el Reino?
Jesús dejó características para que nos demos cuenta quienes están en el punto de abrazar el mensaje del evangelio del Reino de Jesucristo.
Reina-Valera 1960
Mateo 5:3-12
3. Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
4. Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
5. Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.
6. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
7. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
8. Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
9. Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
10. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
11. Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.
12. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.
1. “Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.”
Aquellos que reconocen su necesidad de Dios. Aquellos que no tienen ídolos en su vida, los que no buscan ni exaltan a hombres, ni al dinero, ni al trabajo, ni a sus títulos, ni a sus familiares, ni a imagen alguno.
De esos es el Reino. El Reino les pertenece, porque sólo quien estima todo como basura puede ser ver a Cristo como su único tesoro.
Esos son los únicos capaces de depender de una sola voz: la de Dios y de hacer su voluntad.
2. “Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.”
Los que lloran porque se duelen por otros, por el pecado, la injusticia y el sufrimiento ajeno de una vida sin el Dios verdadero.
Los que perdieron todo, por ganarlo a Él. Los que no miran con indiferencia al prójimo.
3. “Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.”
Aquellos con dominio propio, humildes... porque sólo los mansos, los obedientes, los enseñables pueden recibir al Espíritu como maestro, el cual enseña a hacer la voluntad de Dios.
4.“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.”
Los que tienen hambre y sed, sin aquellos que tienen un deseo intenso de hacer la voluntad de Dios.
Aquellos que el sistema no los llena, que no beben agua de pozo de hombres... Sino que buscan beber de la fuente, del río de Vida.
Porque el Padre llena al que lo busca apasionadamente y con deseo.
5. “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.”
Aquellos compasivos, que están dispuestos a perdonar, servir y ayudarse a sí mismos y a otros.
Ellos recibirán la misma misericordia.
Porque lo que damos, recibimos.
6.“Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.”
Los de limpio corazón, aquellos dispuestos a santificarse, porque buscan santificarse y apartarse cada día. Los que guardan su pureza interior, sinceridad e integridad de corazón.
Los que aborrecen la malicia y apariencia, los verdaderos... Ellos verán a Dios (intimidad espiritual y vida eterna).
7.“Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.”
Aquellos que promueven reconciliación. Los que llevan un mensaje para que los hijos se vuelvan al corazón del Padre.
8.“Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.”
Aquellos que padecen persecución por seguir el camino recto, aquellos que sufren por hacer lo correcto. A ellos el Reino les pertenece.
9. “Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan…”
Aquellos difamados, insultados por seguir a Cristo.
¿Hay ídolos?
¿Hay humildad o hay ego?
¿Hay mansedumbre?
¿Hay carácter?¿Hay determinación?
¿Estás dispuesto a dejar, perder, soltar, ser difamado, perseguido, menospreciado, vituperado?
¿Hay santificación?
¿Hay deseo por Dios? ¿O deseo por satisfacer la propia necesidad?
Jesús fue muy claro... Por tanto, cada terreno hablará por si mismo.
El Reino no es baratija.
Es un tesoro, quien lo quiera deberá reunir estás características.
Más quien no lo quiera, seguirá en su mundo de apariencia y mentira.