Ídolos

Cada cual adora al que sirve.
El que sirve a Dios debe adorarlo en Espíritu y andando en Verdad. 
No puedes servir a dos señores.
Decídete a quien sirves, porque aquel que sirvas ofreceras tu adoración.
¿Que sucede cuando aparecen otros señores?
¿Que sucede cuando aparecen tus ídolos ocultos o cuando lo tienes cerca, cuando tocan tu puerta?
Ciertamente, cuando hay ídolos en el corazón se nota, porque la luz todo lo expone.
Cuando hay un ídolo, hay un opresor en tu vida.
Cuando aparece el ídolo aparecen los temores, el temor a ¿que me ocurrirá si no estoy a la altura de lo que me pide? porque el ídolo exige y no te da nada... más bien manipula voluntades y el carnal le rinde culto.
El carnal debe hacer esfuerzos, sacrificios humanistas para complacer a su ídolo, comer lo que el come, hacer lo que el hace, porque esa persona está sometida bajo la influencia de ese opresor y se somete voluntariamente.
La Carne, hace lo que el ídolo de pide, se adapta, tolera.
Porque donde hay idolatría hay cárcel y esclavitud. Hay mezcla y tibieza.
Cuando hay ídolos, el hombre ya pierde la mira en Dios y sólo busca complacer a ese opresor, ya sea el sistema, la sociedad, un hombre o una mujer. Pierde su libertad y se pone voluntariamente bajo el yugo de otro.

¿A quien quieres agradar?
¿A quien buscas complacer?
Le pides fuerza a Dios ¿para servir a quien? ¿A Dios? ¿A tu vientre, el Yo? ¿O a otro ídolo?
Pregúntate: ¿Que haces con tu ídolo que no haces con otro?¿Que sacrificio?
Dime a que te ídolo te sometes y te diré tu opresor.

No fuiste llamado a esto.
Sino a cuidar tu libertad, con la que El Señor de Señores te liberto a precio de sangre.


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