Una sola división

Hay una sola cosa que divide un hijo nacido de la esclava (Iglesia de la Carne, Iglesia de las Buenas Ideas e Intenciones) con un hijo nacido de la libre (Iglesia del Espíritu), y es la CRUZ.
La Cruz divide la carne del Espíritu.
Divide Adán de Cristo.
Divide la vieja vida de la nueva Vida.
La Cruz, divide el buscar el Yo, del decir " Ya no vivo Yo, ahora Cristo vive en mi".
Quien pasa por la Cruz ya no anda en sus caminos.
Quien pasa por la Cruz ya no busca lo suyo ni hace lo que parece.
Quien pasa por la Cruz ya no teme al hombre 
Quien pasa por la Cruz no teme a la perdida
Quien pasa por la Cruz ama la Verdad 
Quien pasa por la Cruz anda en justicia 
Quien pasa por la Cruz ya no busca en cosas terrenales como salones, hombres, u eventos. Busca lo genuino, lo santo, lo elevado, lo puro
Quien pasa por la Cruz aborrece la mezcla 
Quien pasa por la Cruz ya no anda movido por su cabeza, sino que anda por lo que dice la única cabeza: Cristo.

Te preguntarás ¿Qué nos divide de la Iglesia de la Carne?
Simple: La Cruz.

La Cruz marca un antes y después de Cristo en las vidas de las personas.
Sólo la Cruz.

¿Quieres una nueva vida? Toma tu cruz y muere. Arrepiéntete, conviértete. Se transformado en una nueva criatura.
Resucita en un nuevo hombre, en una nueva mujer, en libertad y Verdad.

¡Anímate a vivir del otro lado de la Cruz!



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