La cátedra de Moisés o la cátedra del hombre


¿Optas en tu supuesta "vida espiritual" sentarte en el templo de ladrillo una vez por semana para escuchar a través de un hombre lo que podrías estar escuchando de espíritu a espíritu?
¿Cómo están las cosas por tu casa?¿Ha sido formado tu carácter?

La escritura habla claramente, sobre las prácticas de los templos de ladrillos, lugares donde originariamente la gente se juntaba a escuchar la lectura de los rollos porque no tenían biblias.
Otra de las prácticas era que oraban y un hombre transmitía lo que hablaba Dios, más cuando Jesús en su muerte rompe todo muro de división y el templo de ladrillo pierde el sentido de ser, excepto el de funcionar en ese tiempo como una especie de biblioteca donde estaban los pergaminos de las escrituras.

Cuando Jesús muere y resucita, el viene habitar templos humanos, hombres y mujeres que quieren albergar su espíritu.
Esos hombres y mujeres son los que eligen viven bajo la voluntad de Dios y bajo la doctrina, es decir la enseñanza de Cristo.

Entonces si eres de esos que gusta participar de la enseñanza de hombre honrando y santificando un templo hecho con manos de hombre, estás cautivo de Babilonia, hay velos en tu corazón que sólo el Espíritu de Cristo puede romper para que realmente veas.

En el tiempo de Jesús, el mismo llamó a la enseñanza de hombre como la "cátedra de Moisés" o el "juntarse a estudiar la enseñanza y doctrina de vida del autor Moisés"... 

Cátedra de Moisés = Enseñanza de Hombre

Nada más lejos de la realidad.
Moisés enseñó la ley, porque la ley vino a causa del pecado.
Pero el Padre sabía que el hombre sin el Espíritu no puede vencer el pecado.
Para esto vino Jesús, el verdadero autor y consumador, el que trajo cumplimiento a lo que habló Moisés y los profetas en un tiempo pasado.

Por tanto acudir a escuchar un hombre, que transmite su doctrina o enseñanza basada en humanismo y leyes, sin la vida del Espíritu no sirve de nada.

El Espíritu Santo trae convencimiento de pecado, Él es el Maestro que Jesús nos envió.
El Espíritu Santo es el Maestro.
Nunca lo será un hombre que te diga que hacer... maestros conforme a sus propias ideas y doctrinas humanistas... Que las hablan y no las hacen... Que imponen leyes, y cargas en la gente y ni ellos las cumplen.

Y eso pasa porque no está el Espíritu en ellos, sino su vientre hambriento por engordar la mente de puro conocimiento humanista y caído que se levantan en contra del real conocimiento de Cristo.



Reina-Valera 1960
Mateo 23:1-3
1. Entonces habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo:
2. En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos.
3. Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen.

Más Jesús dijo:

Reina-Valera 1960
Juan 5:43-45
43. Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ése recibiréis.
44. ¿Cómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que viene del Dios único?
45. No penséis que yo voy a acusaros delante del Padre; hay quien os acusa, Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza.


¿En quien haz puesto tu fe y tu confianza?
¿A quien glorificas?
¿Quien te guía?
¿Que voz escuchas primero? ¿A Dios o vas al hombre?


Ya deja de alimentar egos de hombre de plataforma, busca al Padre. Glorificalo, El es el único que merece toda honra y gloria.
Pon la mira en las cosas de arriba, y no en las de la tierra.
Júntate con los pobres en Espiritu, siéntate en la mesa con los que buscan en libertad lo mismo: solo la voluntad del Padre en la Tierra.


RECUERDA:
LA ENSEÑANZA DE HOMBRE, LA RELIGIÓN, EL HUMANISMO MATA LA VIDA DEL ESPÍRITU.
Mientras más te enfoques en el hombre, más te apartaras del Espíritu.
Recuerda que la religión, los hombres amadores y defensores de títulos y templos, seguidores de hombres, amadores de reuniones y doctrinas interpretadas por ellos, fueron los opositores al Espíritu y los que terminaron crucificando a Nuestro Señor.




Reina-Valera 1960
2ª Corintios 3:12-18

12. Así que, teniendo tal esperanza, usamos de mucha franqueza;
13. y no como Moisés, que ponía un velo sobre su rostro, para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el fin de aquello que había de ser abolido.
14. Pero el entendimiento de ellos se embotó; porque hasta el día de hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado.
15. Y aun hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos.
16. Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará.
17. Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.
18. Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.

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