Fé viva
La palabra hecha acción.
La palabra hecha Vida.
La palabra hecha carne.
Por tanto en el Reino no sirve ser oídores, sino hacedor
Nada absolutamente nada ocurrirá en tu Vida si tú no accionas, si tú no vives la palabra, si tú no haces su voluntad, si tú no caminas en lo que el Padre habló.
Si tú no caminas por sobre las aguas de abajo, que es el mundo de las ideas del hombre caído y terrenal.
Si tú crees y no caminas, tu fé es muerta
Porque no hay obra, no hay hechos en tu Vida.
Reina-Valera 1960
Santiago 2:18
Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.
Reina-Valera 1960
Santiago 2:26
Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.
Si tú no crees y no obedeces, si tú no te mueves, si tú no mueres a tu orgullo, ego y obstinación quedarás en ese punto: estancado y vacío, viendo como sólo pasan los años sin propósito alguno, esperando lo que no sucederá.
Todo lo que Dios habla tiene un propósito, pero pregúntate: ¿Tú haces tu parte?
Porque Dios no miente y lo que Él habla trae Vida para quien le cree y obra en consecuencia.
Para el que busca, el que llama y golpea.
El que avanza, el que conquista.
Más para el que espera magia, el que espera con brazos cruzados, acarrea frustración, amargura y enojo con el mismo y con los demás, producto de la vida de pasividad y estanquedad que eligió vivir.
No se trata de activismo religioso, sino de gobierno.
Se trata de obediencia, y de fé viva.
El Rey habla y yo obedezco.
El Rey se agrada de algo y yo lo complazco, traigo su voluntad a la Tierra y a mi Vida.
Traigo el Cielo a la Tierra.
Manifiesto su carácter, muestro a Cristo en otros
Eso es Reino.