¿Qué estás edificando?


Todo aquel que edifica su vida y su casa desde su alma, edifica sobre sus pareceres, frustraciones, necesidades, búsquedas personales, placeres, deleites y torceduras... Esos son los que hablan desde la carne.
Desde la carne siempre hablaras desde tu YO y tus pareceres.
Hablaras desde tu vientre.
Porque quien habla desde la carne no tiene autoridad, ni siquiera con su propia familia, y mucho menos en la congregación de los santos.
Quien habla desde la carne mansilla el mensaje, toma lo que le conviene y actúa con fingimiento.
Escuchan y no hacen, no hay temor de Dios en sus vidas.
No practican la santidad, y el respeto a Dios.
Porque toman de Dios los que les cuadra.
Educan a sus hijos desde el Yo, desde lo que no tuvieron o hicieron...Hablan y enseñan como el sistema, a la moda, se alejaron de la santidad y la obediencia.
Mal usan la libertad, hablan desde sus frustraciones, edifican para Babilonia.
Quieren andar en obediencia a Cristo, y no obedecen ni a sus padres, ni a sus esposos, no enseñan obediencia y santidad a sus hijos.
Más los preparan para salir a fornicar con el sistema.
¿Cómo guardar un pacto con gente infiel?
Como hacerlo con gente que modifica el mensaje según su vientre.
Edifican en sus casas con paja, heno y hojarasca.
Casas sin fundamento.
Llenos de conocimientos y palabras bonitas pero sin fruto.
Sepulcros blanqueados.
Vestidos viejos que ven a Cristo como un simple parche nuevo.
¿No entiendes que si no provees para tu casa eres peor que un incrédulo?
¿De qué te sirve decir Señor Señor si en tu hogar predicas sistema?
¿De qué te sirve hablar desde tus frustraciones y necesidades?
Le daré esto porque yo no lo tuve...
Haré esto porque no lo hice antes.
Vientre...
Carne, carne y más carne.
No sabes que la carne no resistirá la prueba.
Que a la carne le espera lloró y crujir de dientes.
¿Eso quieres para tu familia?
Porque lo que es nacido de la carne, carne es
Y lo que nace del Espíritu, Espíritu es.
Tu decides.
Limpia tu vida, limpia tu vientre...
¿Qué semilla sale de ti?

Reina-Valera 1960
1ª Timoteo 5:8, 24 y 25
8. porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.
24. Los pecados de algunos hombres se hacen patentes antes que ellos vengan a juicio, mas a otros se les descubren después.
25. Asimismo se hacen manifiestas las buenas obras; y las que son de otra manera, no pueden permanecer ocultas.




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