La Iglesia de la Carne buscando apagar los incendios que provocó
Es imposible gobernar desde la tibieza
Cuando en una ciudad se levantan movimientos que van en contra del diseño de Dios en las familias promoviendo perversión a la voluntad de Dios, corrompiendo el diseño del hombre y la mujer y del matrimonio es porque claramente los que se dicen ser Iglesia y están en posiciones de autoridad son tibios, y son Iglesia de la Carne.
Quieren quedar bien con Dios y con el mundo.
Reina-Valera 1995
1ª Corintios 6:9-10
9. ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os engañéis: ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales,
10. ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.
Tibios, que promueven la inclusión.
Sirven a Babilonia, al sistema, a la mezcla, a la mixtura.
Son Iglesia de la carne, no han conocido aún la Cruz y mucho menos han experimentado los padecimientos que deben cumplirse en un hijo genuino, en un hijo nacido del Espíritu.
Es que no quieren morir a su carne, están lejos de querer hacerlo.
Y es que morir a la carne y traer justicia a una ciudad va más allá de meter gente a un salón, se trata de radicalidad y de tener el carácter de Cristo, el cual solo lo da el haber pasado por la Cruz.
No basta con salir a dar papelitos.
No basta con cantar en un salón.
No basta.
La tibieza nunca le cambiará la vida a nadie.
La Verdad sí, y la Verdad es Cristo.
Manifiesta su carácter.
Encuentrate con la Cruz.