El amor desde el Espíritu
No es lo mismo lo que se ofrece desde el Espíritu a lo que se da desde la Carne.
La Carne espera siempre del otro un tipo de amor terrenal y caído... Un amor "empático", un amor que soba lomos, un amor que exalte el ego y la autosuficiencia... la carne quiere que le den un amor que le diga lo que quiere escuchar, que apañe lo que está mal, que aplauda lo torcido, que le diga: dale para adelante, aunque estés yendo directo a caer a un pozo, la carne quiere un amor que calle, que tema al hombre, que no corrija, que tolera, que diluya la verdad y la mezcla, que mienta para no herir, que no hable para agradar al hombre, que sea cómplice de lo malo, que no instruya, que acaricie pero que no te despierte de la mentira y del autoengaño.
Pero el amor desde el Espíritu es diferente... es un amor que nace de la Verdad y la Justicia.
No teme, ama y se goza de la Verdad.
Es un amor que despierta, que levanta, que ayuda, que sirve, que abraza, que habla justicia, que ama lo recto, que no busca lo suyo, que no mansilla el mensaje, que no se jacta, no se envanece, pues no alimenta el ego sino lo que a Dios le agrada.
Es un amor que no envidia, que no se irrita, que no busca su conveniencia. Pues no se mueve por el vientre.
Ama, habla Verdad, habla Vida, porque todo lo sufre... todo lo espera y todo lo soporta.
Por eso, sólo un hijo nacido del Espíritu sabe que el amor es sufrido.
Sufrirás, cuando des este tipo de amor a quienes todavía esten andando en la carne.
Muchos te despreciarán y sufrirás los padecimientos que se deben cumplir en los hijos genuinos. Porque no todos quieren Verdad, porque no todos quieren escuchar algo que que los despierte y confronte sus mentiras, malicias, pecados, deseos engañosos, inmundicia, concuspisencias y torceduras... No todos.
Porque ellos preferirán al que les dice lo que su engañoso corazón quiere escuchar.
Por esta razón el amor del Espíritu es sufrido, porque aún sabiendo esto sigue siendo benigno, paciente y lleno de misericordia.
Más este amor es sufrido, y lo entenderás si haz muerto a tu vieja vida en la Cruz, porque sólo así experimentarás el amor de Cristo... Un amor que sobrepasa todo conocimiento y entendimiento humano.
Gozate, por sufrir amando como Cristo nos amó, dando su vida por nosotros.
Ama desde la Verdad, ama desde la Justicia.
Ama diferente, sigue siendo un diferente ... Alguien que da un amor diferente al amor según el mundo.
Ama.
Reina-Valera 1995
1ª Corintios 13:4-7
4. El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no se envanece,
5. no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;
6. no se goza de la injusticia, sino que se goza de la verdad.
7. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.