Cosecharás el fruto de tus labios
Dios nos dió el regalo de la libertad, la libertad para decidir, el albedrío.
Cada cual está dónde sus decisiones buenas o malas lo llevaron a estar.
Cada cual cosechará lo que siembra.
El fruto terminará delatando el árbol y cada cual terminará comiendo del fruto de sus labios.
Cuida tu lengua de hablar mal, porque de aquello que hables comerás.
Tus palabras te alcanzarán.
Habla Vida y cosecharás Vida
Habla Mal y cosechará Mal.
Reina-Valera 1960
Proverbios 18:20-21
20. Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; Se saciará del producto de sus labios.
21. La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos.
Porque de la abundancia del corazón habla la boca. Por tanto, toma la cruz y muere a tu vieja vida. Permite que el Espíritu Santo cambie tu corazón y quite el de piedra a uno de carne.
Guarda tu boca, porque la boca tiene el poder de herir o de sanar.
Con tu lengua puedes asesinar gente, y derramar sangre inocente.
¡¿Y cómo compareceras cuando venga Dios a buscarte?!
Con tu lengua puedes dividir o unir.
Hablar mentira o verdad.
Puedes llenar de luz o propagar tinieblas
Puedes abortar la fé de alguien
Puedes traer muerte a tu vida
Con tu lengua puedes traer el cielo o encender el mismo infierno a tu vida o a tu casa.
Refrena tu lengua.
Muere a tu carne, porque solo de esa forma gobernaras tu boca.
Porque presurosa es la lengua para correr al mal.
Arrepiéntete, guarda tu corazón en Cristo Jesús.
Consagra tu boca a Dios, sé un instrumento del Reino de los Cielos más no de tu carne.
Deja de servir con la lengua a tu mismo.
Deja de buscar lo tuyo.
Deja tu egoísmo, deja tu soberbia, altivez y tu condición de víctima.
Porque si estás cosechando lo que no te agrada.
¿No será que tienes que cambiar!
Por esto:
Suelta, sana, persona, arrepientete, cambia tu manera de pensar y de vivir.
Convierte tu corazón, habla vida y la vida te alcanzará.
Reina-Valera 1960
Proverbios 6:12-19
12. El hombre malo, el hombre depravado,
Es el que anda en perversidad de boca;
13. Que guiña los ojos, que habla con los pies,
Que hace señas con los dedos.
14. Perversidades hay en su corazón; anda pensando el mal en todo tiempo;
Siembra las discordias.
15. Por tanto, su calamidad vendrá de repente;
Súbitamente será quebrantado, y no habrá remedio.
16. Seis cosas aborrece Jehová,
Y aun siete abomina su alma:
17. Los ojos altivos, la lengua mentirosa,
Las manos derramadoras de sangre inocente,
18. El corazón que maquina pensamientos inicuos,
Los pies presurosos para correr al mal,
19. El testigo falso que habla mentiras,
Y el que siembra discordia entre hermanos..