Tiempo de división
En este tiempo una puerta se abrió, una puerta para que los nacidos de nuevo entren a la dimensión de la voluntad del Padre, Cristo.
El Padre quiere que te adentres en su corazón, quiere que lo conozcas y sepas quien es El Gran Yo Soy.
Pero no todos pueden entrar por la puerta estrecha, porque a su corazón entran solo los íntimos y los aprobados.
Aquellos que están dispuestos a vivir en la complacencia del Padre.
Aquellos que ya no tienen dioses ni altares en su corazón.
Aquellos que murieron a su vieja vida.
Aquellos que tomaron su Cruz.
Aquellos que murieron al Yo.
Aquellos que crucificaron la carne.
Aquellos que se mueven por la voz y convicción del Espíritu Santo
Los mansos y humildes, aquellos vasos rendidos a su voluntad.
Los que ya no quieren andar en sus caminos.
Los que quieren andar en Espíritu y Verdad.
Los que aborrecen los dobleces y la mentira.
Los que detestan la hipocresía y la apariencia
Junto con esta puerta de acceso al árbol de la vida, que es Cristo, una espada ha sido soltada y ha descendido para traer división.
Para dividir lo que es de arriba con lo que es de abajo.
División de ovejas obedientes a la voz del buen pastor de cabras rebeldes que hacen lo que les parece.
División de trigo de cizañaDivisión de luz y tinieblas
División de espíritu y carne
Cimientos y edificaciones estan siendo conmovidos y probados
Fuego ha sido soltado para consumir lo falso
Por tanto, te sugiero que puedas mirarte como en un espejo y ver tus búsquedas de cada día, no sea termines en gran ruina.
¿Cuáles son tus ídolos y altares?
¿A qué estás todavía atado?
¿A qué dedicas tu día, tu mente y tu corazón?
¿De qué estás pendiente todo el día?
¿Hay fruto?
¿Que todavía no sueltas?
Escudriña tu corazón a la luz del Espíritu.
Porque se cierto está espada hará lo que tiene que hacer dividir y empezará por tus relaciones.
No pueden andar dos si no están en acuerdo.
Que tiene que ver el trigo con la cizaña.
Que tiene que ver la carne con el Espíritu
Que tiene que ver la voluntad de Dios con el humanismo
Que tiene que ver el hacer lo que manda el Espíritu y tus buenas intenciones
Nada... Absolutamente nada
Reina-Valera 1960
Gálatas 5:16-17
16. Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.
17. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.