Solitarios
El que anda en el Espíritu busca las cosas del Espíritu, las que vienen de Cristo, que es la cabeza del cuerpo que es la Iglesia del Espíritu.
En Cristo está la voluntad y todo lo que honra sólo a Dios.
El Espiritual entiende el sentido de cuerpo espiritual.
Se aparta, se santifica y une a los iguales.
Pero el carnal busca lo suyo propio.
Por eso el carnal buscará siempre hacer lo que quiere y siempre tomará dos caminos: se unirá a otros carnales en un salón donde un hombre le diga que hacer o los encontraras solos hablando miticismo, adivinación o falsa profecía con apariencia de espiritualidad pero no son más que gente que habla y profetiza error, engaño del corazón de otros carnales desbordados en su alma... moviendose como llaneros solitarios que no quieren morir a su YO.
Ellos rechazan al cuerpo espiritual, y es que el cuerpo espiritual se sujeta a una cabeza que es Cristo y ellos son gente que murió a su Yo, a su ego, a su carnalidad.
Porque el que anda en la Carne, lo de la carne busca, lo que alimente su Yo, su Ego, lo que entre por sus ojos, la vanidad, la vanagloria de la vida, la foto para el Estado y la exaltación al hombre.
El carnal sigue hombres, luces, humo y show.
El carnal es eventual.
Al carnal le gusta lo motivacional, lo que emociona su alma, pero rechaza la corrección, la honra y manifestación de Cristo en sus hermanos, en sus iguales.
El carnal siempre honra al que está en las plataformas, porque exalta el humanismo. O simplemente sigue y honra lo que le conviene: lo que no le requiere muerte y cruz.
Se postra ante hombres.
Porque su vida es vanidad y doblez de corazón.
Tienen doble vida, porque por hablan y no se acercan a la luz.
Simple porque sus obras son malas y prefieren más las tinieblas que la luz.