¿Estás dispuesto?
Cristo, el ungido, el hijo de Dios.
Él lo tenía muy claro, ya que sabía que no vino a la tierra a cumplir el rol del hijo del carpintero y María.
No, Él como Espíritu enviado a la tierra en un cuerpo humano llamado Jesús, vino a cumplir un propósito.
Él no vino a complacer a sus padres humanos, ni a sus hermanos naturales.
No vino a complacer a la sociedad y agradar a las masas.
Él vino a manifestar el corazón de Dios y ha establecer su Reino en la Tierra.
Él trajo la imagen de Dios en un cuerpo de carne y hueso.
Él vino hacer la voluntad de Dios.
Él vino a manifestar al Padre.
Él vino a unir cielo y tierra.
Ahora que te hace pensar que tú sí.
Si tu sigues buscando agradar a los que te rodean no eres digno.
Si tu miras atrás no eres digno.
Si no dejas madre, Padre no eres digno
Si tu no pierdes el temor al hombre no eres digno
Si tu sigues poniendo tu atención en otras cosas y no tomas tu cruz y mueres a tu carne, no eres digno de entrar al Reino
Si tu no estás dispuesto a ser perseguido, menospreciado, vituperado, no eres digno
¿Estás dispuesto?