El síndrome de Lucifer



Reina-Valera 1960
Deuteronomio 8:1, 2, 3, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18 y 19
1. Cuidaréis de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, para que viváis, y seáis multiplicados, y entréis y poseáis la tierra que Jehová prometió con juramento a vuestros padres.
2. Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.
3. Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre.

11. Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy;
12. no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites,
13. y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente;
14. y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre;
15. que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, lleno de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde no había agua, y él te sacó agua de la roca del pedernal;
16. que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien;
17. y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza.
18. Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.
19. Mas si llegares a olvidarte de Jehová tu Dios y anduvieres en pos de dioses ajenos, y les sirvieres y a ellos te inclinares, yo lo afirmo hoy contra vosotros, que de cierto pereceréis.





¿Qué pasaría si no tuviera que pasar por procesos?
¡Te lo has preguntado!
Los procesos son los formadores de la madurez.
Los fuegos prueban la resistencia y material del metal.
Los fuegos purifican y limpian.
Los fuegos liberan de lo que no sirve, y curan.
Los procesos o desiertos, la prueba no es para que te quedes a vivir... Sino para que mueras a tu Yo, a tu carne, a tu orgullo.
Si todavía estás en un proceso escudriña tu corazón y pregúntate si realmente tienes un corazón de niño, si realmente no hay orgullo y malicia en ti, si realmente eres libre, si realmente te has humillado ante el Señor, si realmente está en ti el carácter de Cristo, si realmente no hay altivez, soberbia y orgullo en tu corazón... Pregúntate si aún hay un corazón de piedra, si aún temes a qué otros te dañen.
Te preguntarás y esto que tiene que ver, y tiene todo que ver...
Mira, Satanás antes de ser diablo, era un ángel llamado Lucifer, el primogénito de los arcángeles creados por Dios. 
Este angel administraba muchas cosas en los cielos, fue perfecto en sus caminos hasta que de su corazón broto la maldad: el quería decidir, el quería gobernar, el quería hacer lo que el quería y se rebeló contra su creador.
El síndrome de Satanás es el orgullo, la altivez, la soberbia, síntomas de un ser adorador de su YO, amador de sí mismo.
Fue tanto lo que administro, fueron tantas las contrataciones, que el quería tomar todo para Él y gobernar... fue así que contaminó a muchos otros ángeles con su iniquidad, y cayó, fue arrojado del cielo.

Reina-Valera 1960
Ezequiel 28:13-18
13. En Edén, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura; de cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación.
14. Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas.
15. Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad.
16. A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector.
17. Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti.


¿Ahora entiendes porque no puedes entrar al Reino si tú no mueres?
No puede entrar quien no murió al Yo.
No puedes entrar andando en tus fuerzas.
No puede ver el Reino quien no sea humilde,quien no tenga un corazón constrito y humillado.
No puede entrar al Reino quien no sea manso.
No puede entrar al Reino quien tenga dioses y no haya dejado lo que tenía que dejar: pasado, ataduras familiares, orgullo, altivez, arrogancia, pecado.
No puede entrar al Reino quien no esté dispuesto a sufrir padecimientos a causa de andar en Verdad y amar la Justicia.
Entiende Dios no habla de una humildad de lo que piensa la gente de este mundo, haciendo referencia a la pobreza material o andar como pobrecitos o victima.
La humildad según Dios es un fruto que se manifiesta en gente espiritual, gente que es mansa, gente que no usa caretas, ni corazas para disimular.
Gente que reconoce a Cristo en el cuerpo como cabeza, y también reconoce a sus hermanos. Sabiendo que hermano es quien hace la voluntad del Padre
Gente que ama y que es amable con otros, pero su amor no es inclusivo, no es tolerable a lo malo, a la mezcla como lo hace el sistema, sino que pregona y da amor según Dios nacido de la Verdad y la Justicia.
La humildad del árbol espiritual, es el fruto que se manifiesta en gente que reconoce que es débil y que necesita de Dios. 

Filipenses 2:5-8
5. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
6. el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,
7. sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;
8. y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Gente que rinde su voluntad al Padre.
Gente que entiende que sin Dios no son nada.
Gente que sano su pasado y tiene un corazón puro.
Gente limpia de manos.
Los que no alzan piedras contra su hermano.
Gente agradecida, gente de honra.
Gente que convirtió su corazón de piedra por uno de carne.
Gente libre y sana.
Y cuando entiendes esto, entiendes QUE EL REINO ES DADO A LOS HUMILDES, PORQUE EL HUMILDE DEPENDE DE DIOS PORQUE SE RECONOCE DÉBIL... PORQUE MURIÓ A SU YO, MURIO A SU ORGULLO, A SU CARNE, A SU ALTIVEZ, A SU MALICIA.
EL HUMILDE SE SOMETE AL PADRE EN OBEDIENCIA.
POR ESTO EL HUMILDE, ES QUIEN ESTÁ APTO PARA GOBERNAR JUNTAMENTE CON CRISTO.
EL REINO, ES LA DIMENSIÓN DE CRISTO MISMO, EL LUGAR DE REPOSO PARA QUE ENTRE TODO AQUEL QUE ENTIENDA QUE SU FUERZA, SU ALIENTO DE VIDA, SU LUGAR DE PLENITUD ES DIOS Y SI TIENE A DIOS, EN EL REINO LO TIENE TODO.




Zacarías 12:8
En aquel día Jehová defenderá al morador de Jerusalén; el que entre ellos fuere débil, en aquel tiempo será como David; y la casa de David como Dios, como el ángel de Jehová delante de ellos.

1ª Corintios 15:43
... se siembra en debilidad, resucitará en poder.

2ª Corintios 11:30
Si es necesario gloriarse, me gloriaré en lo que es de mi debilidad.

2ª Corintios 12:9
Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.


2ª Corintios 13:4
Porque aunque fue crucificado en debilidad, vive por el poder de Dios. Pues también nosotros somos débiles en él, pero viviremos con él por el poder de Dios para con vosotros.


2ª Corintios 12:10
Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

Romanos 8:26
Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.

1º Samuel 2:4
 Los arcos de los fuertes fueron quebrados, 
 Y los débiles se ciñeron de poder.

Joel 3:10
Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces; diga el débil: Fuerte soy.

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