Amadores de sí mismo
La exaltación al YO, el ego de los hombres, la búsqueda de lo propio.
La antítesis de la cruz.
Mientras que la cruz nos hace morir a nosotros mismos a la carne, el sistema exalta que la carne viva, que el YO sea exaltado.
El YO es el fundamento del humanismo, la fuente de todo orgullo y egoísmo del hombre.
El hombre sin Dios busca lo propio, no ama al creador y mucho menos al prójimo.
Padres buscadores de lo propio.
Hijos buscadores de lo propio.
Cónyuges cada cual sirviendo a su vientre, a su Yo.
Cada cual le sirve a su Yo.
Ama lo que le sirve y a quien le sirve, después lo descarta.
Y eso encontrarás hoy en los hombres y mujeres.
Cada cual busca lo propio.
Hombres amadores de sí mismos, avaros y vanagloriosos, que buscan lo suyo, quieren honra y no honran, quieren que les den y ellos no ven en el otro, porque ellos mismos son su señor.
Son soberbios, egolatras, blasfemos, que no les importa que cabeza pisaran o a quienes difamaran. Sus bocas devoran todo a su paso, murmuran y escarnecen al inocente.
Desobedientes, ingratos, si ni siquiera honran lo que ven como honraran a Dios que no lo ven.
Impíos, sin afecto natural, porque sólo se aman a si mismos.
Buscan lo propio, se victimizan, lloran porque buscan la atención para ellos.
Son implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno.
Atan a otros, traicionan, son impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, con apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.
Hoy eso encontrarás, por tanto no te sorprendas cuando quieran usarte, cuando te llamen buscando lo suyo, cuando ni siquiera se interesen por como estás, no te sorprendas, ellos no sirven a Jehová sirven a su dios.
Y su dios son ellos mismos.
Que nadie te robe el gozo, persiste en la fé, camina con gozo porque fuiste cortado del sistema para ser diferente, para ser luz en la tierra.
Reina-Valera 1960
Juan 3:19-21
19. Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.
20. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.
21. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.
Reina-Valera 1960
2ª Timoteo 3:1-5
1. También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.
2. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos,
3. sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno,
4. traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios,
5. que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.