Viviendo en el Espíritu
La vida en Cristo, no es una carrera con esfuerzo humano, ni una vida simplemente moral o buena. Es una vida espiritual ungida, sostenida, dirigida y gobernada por el Espíritu Santo.
Muchos fracasan en su caminar porque han intentado vivir una vida llena de rituales religiosos en la carne con métodos humanos, con buena voluntad e intenciones, pero sin depender del espíritu.
Gálatas 5:16: Digo pues, andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.
La única manera de vencer la carne es andando en el Espíritu. Porque si vives conforme a la carne, vas a morir mas si por el Espíritu haces morir las obras de la carne, en tu vida vivirás.
Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios.
Y este es un texto que nos debe confrontar personalmente.
Vivir en el Espíritu es una condición verdadera de intimidad, de filiación con Dios.
Precisamente, la palabra "EN" hace referencia a caminar con Él, permaneciendo en Él.
Juan capítulo 6 verso 63 dice Él es espíritu, es el que da vida. La carne para nada aprovecha.
Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.
Jesús fue claro, la carne no tiene provecho alguno, solo el Espíritu Santo da vida.Eso quiere decir que nuestras emociones, razonamientos humanos y habilidades terrenales no pueden producir la vida que Dios quiere.
No se puede andar en el espíritu sin primero renunciar a la carne.
Gálatas 5.24 porque los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.
La carne no puede ser domada, reformada y educada, tiene que ser crucificada y eso duele, pero es necesario.
La cruz no es un símbolo bonito, es un instrumento de muerte.
Debes entender que para que el espíritu viva plenamente en ti, debes llevar a la Cruz y hacer morir tus deseos, pasiones y todo modo de vida desordenado que tenías antes de venir a Cristo.
Dice en Hebreos 11 24 y el verso 26 por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios que gozar de los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios, porque tenía puesta la mirada en el galardón.
Moisés vivió rodeado de lujos y privilegios, pero crucificó esa vida carnal por seguir el propósito del Espíritu Santo de Dios.
Así encontrarás que cada hombre o mujer de Dios tuvo que morir a su Yo y a su vieja vida.
¿Que te hace pensar que tú no tienes que pasar por lo mismo?
Reina-Valera 1960
Filipenses 3:7-10
7. Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo.
8. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo,
9. y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;
10. a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte,