Tiempo de Justicia - Argentina
En Argentina estamos atravesado un tiempo de cambios medulares, un tiempo de justicia.
El pueblo está despertando.
El Padre está levantando profetas genuinos, gente que no doblo sus rodillas ante el sistema de Babilonia.
Gente que decidió no servir a Jezabel.
Profetas que durante estos últimos tiempos no estaban expuestos en plataformas, púlpitos o templos hechos con manos de hombres.
Profetas de Jehová, que decidieron servir al Espíritu y no a los baales u otros señores que gobiernan a través de la carne.
Reina-Valera 1960
1º Reyes 18:21
Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra.
Esos profetas son aquellos que durante estos años fueron preparados para salir de la cueva a hablar, a desatar los juicios de Dios a traer fuego y llamar la lluvia temprana.
No por ellos, sino porque entendieron que nunca se trata del vaso sino del tesoro que es Cristo.
Estos profetas son vasos rendidos al Padre.
No buscan fama, no buscan adeptos, sino que buscan la voluntad del Padre que está en los Cielos.
Reina-Valera 1960
1º Reyes 19:18
Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron.
Esos profetas están siendo levantados, sacados fuera de las cuevas para ser la voz profética para esta generación, un pueblo que durante mucho tiempo durmió, pero hoy está siendo llamado a despertar, abrir los ojos.
Ya es el tiempo de despertar, de tanto sueño.
La Iglesia del Espíritu, la que tomó su Cruz y murió a la carne, a su YO, está siendo levantada en el poder de la resurrección.
Y este mensaje es para ti, Iglesia de la Carne, la que aún no muere, la que aún está luchando con lo mismo, la que no quiere negarse a si misma, la que todavía no se ha despojado del poder, la fama, los seguidores, el humo, las luces y las plataformas, la que tolera a Jezabel en sus salones y propaga la tolerancia a lo malo, despierta ya!
Arrepiéntete.
El pueblo ha estado dormido porque tú Iglesia, que te fue dado el poder en la tierra para atar y desatar también dormías en tus carnalidades vestidas de buena intención y piedad.
Gente en profundo sueño en estado de esterilidad a la vida del Espíritu.
Dependientes a hombres.
Honra a Hombres antes que a Dios.
Temor al hombre y confianza en él
Buscando lo propio y lo que quieren escuchar a través de profetas de la carne.
En la palabra, Jezabel se rodeaba de la figura de eunucos, porque es lo que busca: castrar, matar la vida del Espíritu y la propagación de la simiente santa.
¡Pero no más!
Han sido desatados juicios, los hombres cabezas de hogar están despertando, los eunucos se despiertan a la vida, se posicionan en su diseño.
Se restauran los sacerdotes en los hogares.
La figura de los esposos, y de la esposa bajo la cabeza que es Cristo.
Se despiertan aquellos que vivían bajo la dependencia de Jezabel y sus sobras.
Hombres eunucos, estériles.
Son hoy los que son llamados a despertar en la misma unción, en el Espíritu de Cristo como la que se manifestó en los tiempos de Jehu.
Jezabel aunque quieras poner antimonio en tus ojos, para seducir, tus planes ya han sido frustrados en los cielos.
La sentencia ha sido declarada.
Luz está exponiendolo todo.
Porque hiciste caer y sedujiste aún a algunos escogidos para que hagan lo malo.
Porque levantaste profetas de la carne, opositores al Espíritu y a la Verdad
Porque pasaste sobre la autoridad del Esposo
Porque difamaste y mataste inocentes
Porque robaste y nunca te arrepentiste
Porque pregonas la dependencia y adoración al hombre y no a Dios
Porque manipulaste a través del miedo y el mal uso del poder
Porque ejerciste control sobre tus victimas
Porque eres opositora a la justicia
Porque eres prostituta, pregonas la idolatría a la carne
Porque seduces a tus víctimas para que pequen
No más
Una generación que despierta, que no transa con el sistema.
Una generación que ama la justicia.
Una generación que no mira para su YO sino que piensa en ser una plataforma de justicia para las generaciones que vienen.
Despierta Iglesia, despierta Iglesia de la Carne la que aún duerme, discierne este tiempo.
Sal de tus paredes de ladrillo
Deja de entretenerte hermoseando plataformas y púlpitos de hombre.
Deja de buscar tener intimidad con ídolos sean hombres, madera o pedazos de yeso. Dios es uno y sólo a Él debes adorar.
Apocalipsis 2:20-22
20. Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos.
21. Y le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación.
22. He aquí, yo la arrojo en cama, y en gran tribulación a los que con ella adulteran, si no se arrepienten de las obras de ella.
Discierne este tiempo
Rompe tus alianzas de amiguismo y ataduras con el sistema.
Discierne este tiempo, mira más allá de tu ciudad o pueblo, de tu amistad y lealtad a los gobernantes de este mundo.
Discierne, una espada ha sido soltada, la voz del Espíritu.
La sentencia ha sido soltada.
Tiempo de Justicia.
Jezabel es arrojada del balcón, se levantan los eunucos, aquellos a los que ella castro.
Porque no quedará rastro de ella.
Cae Jezabel, cae Babilonia.
¡Aleluya! ¡Gloria al Rey!
Reina-Valera 1960
1º Reyes 21 (completo)
1. Pasadas estas cosas, aconteció que Nabot de Jezreel tenía allí una viña junto al palacio de Acab rey de Samaria.
2. Y Acab habló a Nabot, diciendo: Dame tu viña para un huerto de legumbres, porque está cercana a mi casa, y yo te daré por ella otra viña mejor que esta; o si mejor te pareciere, te pagaré su valor en dinero.
3. Y Nabot respondió a Acab: Guárdeme Jehová de que yo te dé a ti la heredad de mis padres.
4. Y vino Acab a su casa triste y enojado, por la palabra que Nabot de Jezreel le había respondido, diciendo: No te daré la heredad de mis padres. Y se acostó en su cama, y volvió su rostro, y no comió.
5. Vino a él su mujer Jezabel, y le dijo: ¿Por qué está tan decaído tu espíritu, y no comes?
6. El respondió: Porque hablé con Nabot de Jezreel, y le dije que me diera su viña por dinero, o que si más quería, le daría otra viña por ella; y él respondió: Yo no te daré mi viña.
7. Y su mujer Jezabel le dijo: ¿Eres tú ahora rey sobre Israel? Levántate, y come y alégrate; yo te daré la viña de Nabot de Jezreel.
8. Entonces ella escribió cartas en nombre de Acab, y las selló con su anillo, y las envió a los ancianos y a los principales que moraban en la ciudad con Nabot.
9. Y las cartas que escribió decían así: Proclamad ayuno, y poned a Nabot delante del pueblo;
10. y poned a dos hombres perversos delante de él, que atestigüen contra él y digan: Tú has blasfemado a Dios y al rey. Y entonces sacadlo, y apedreadlo para que muera.
11. Y los de su ciudad, los ancianos y los principales que moraban en su ciudad, hicieron como Jezabel les mandó, conforme a lo escrito en las cartas que ella les había enviado.
12. Y promulgaron ayuno, y pusieron a Nabot delante del pueblo.
13. Vinieron entonces dos hombres perversos, y se sentaron delante de él; y aquellos hombres perversos atestiguaron contra Nabot delante del pueblo, diciendo: Nabot ha blasfemado a Dios y al rey. Y lo llevaron fuera de la ciudad y lo apedrearon, y murió.
14. Después enviaron a decir a Jezabel: Nabot ha sido apedreado y ha muerto.
15. Cuando Jezabel oyó que Nabot había sido apedreado y muerto, dijo a Acab: Levántate y toma la viña de Nabot de Jezreel, que no te la quiso dar por dinero; porque Nabot no vive, sino que ha muerto.
16. Y oyendo Acab que Nabot era muerto, se levantó para descender a la viña de Nabot de Jezreel, para tomar posesión de ella.
17. Entonces vino palabra de Jehová a Elías tisbita, diciendo:
18. Levántate, desciende a encontrarte con Acab rey de Israel, que está en Samaria; he aquí él está en la viña de Nabot, a la cual ha descendido para tomar posesión de ella.
19. Y le hablarás diciendo: Así ha dicho Jehová: ¿No mataste, y también has despojado? Y volverás a hablarle, diciendo: Así ha dicho Jehová: En el mismo lugar donde lamieron los perros la sangre de Nabot, los perros lamerán también tu sangre, tu misma sangre.
20. Y Acab dijo a Elías: ¿Me has hallado, enemigo mío? El respondió: Te he encontrado, porque te has vendido a hacer lo malo delante de Jehová.
21. He aquí yo traigo mal sobre ti, y barreré tu posteridad y destruiré hasta el último varón de la casa de Acab, tanto el siervo como el libre en Israel.
22. Y pondré tu casa como la casa de Jeroboam hijo de Nabat, y como la casa de Baasa hijo de Ahías, por la rebelión con que me provocaste a ira, y con que has hecho pecar a Israel.
23. De Jezabel también ha hablado Jehová, diciendo: Los perros comerán a Jezabel en el muro de Jezreel.
24. El que de Acab fuere muerto en la ciudad, los perros lo comerán, y el que fuere muerto en el campo, lo comerán las aves del cielo.
25. (A la verdad ninguno fue como Acab, que se vendió para hacer lo malo ante los ojos de Jehová; porque Jezabel su mujer lo incitaba.
26. El fue en gran manera abominable, caminando en pos de los ídolos, conforme a todo lo que hicieron los amorreos, a los cuales lanzó Jehová de delante de los hijos de Israel.)
27. Y sucedió que cuando Acab oyó estas palabras, rasgó sus vestidos y puso cilicio sobre su carne, ayunó, y durmió en cilicio, y anduvo humillado.
28. Entonces vino palabra de Jehová a Elías tisbita, diciendo:
29. ¿No has visto cómo Acab se ha humillado delante de mí? Pues por cuanto se ha humillado delante de mí, no traeré el mal en sus días; en los días de su hijo traeré el mal sobre su casa.
Reina-Valera 1960
2º Reyes 9:32-37
32. Alzando él entonces su rostro hacia la ventana, dijo: ¿Quién está conmigo? ¿quién? Y se inclinaron hacia él dos o tres eunucos.
33. Y él les dijo: Echadla abajo. Y ellos la echaron; y parte de su sangre salpicó en la pared, y en los caballos; y él la atropelló.
34. Entró luego, y después que comió y bebió, dijo: Id ahora a ver a aquella maldita, y sepultadla, pues es hija de rey.
35. Pero cuando fueron para sepultarla, no hallaron de ella más que la calavera, y los pies, y las palmas de las manos.
36. Y volvieron, y se lo dijeron. Y él dijo: Esta es la palabra de Dios, la cual él habló por medio de su siervo Elías tisbita, diciendo: En la heredad de Jezreel comerán los perros las carnes de Jezabel,
37. y el cuerpo de Jezabel será como estiércol sobre la faz de la tierra en la heredad de Jezreel, de manera que nadie pueda decir: Esta es Jezabel.