Sin identidad
Hay Carne, hay ídolos.
Hay Carne, hay atadura y ligaduras al hombre.
Hay Carne, hay gobierno de la muerte y el temor al hombre.
Los faltos de identidad son personas con dobleces, gente de doble ánimo.
Ten cuidado, ellos no han nacido de nuevo, son carne bien intencionada, un día dicen Amén y otro día venden sus convicciones al mejor postor, según su conveniencia y necesidad de encajar.
Dónde no hay encuentro con la Cruz, no hay Verdad sólo dobleces y buenas intenciones, pero no Verdad.