La importancia de Dios en el matrimonio



Cordón de tres dobleces no se rompe fácil.
El matrimonio es un diseño de Dios, tal como sucedió en el Edén.
Dios en medio del hombre y la mujer, con el diseño específico para cada uno.
Entiende si en tu matrimonio no está Dios nunca vas a andar en acuerdo.
Tu querrás algo y el otro lo otro... Pero cuando está Dios se experimenta algo llamado: acuerdo o pacto.
Andar en pacto, trae bendición y plenitud al matrimonio.
Y créeme que lo notarás dónde está Dios y dónde no...
Porque no es lo que opina uno y el otro, no son los tuyos o los míos. Es lo que a Dios le agrada y listo.
Se experimenta el genuino amor, el amor que no busca lo suyo, el amor de servir, de ser paciente, perseverante, de dejar crianzas o enseñanzas viejas y de solo buscar andar en pacto: esposo, esposa y Dios en medio.
Si Dios está en el medio, hay cambios, hay entrega, hay perdón, hay fidelidad, no hay competencia, hay estima, hay paz, hay gozo, hay dulzura, hay sanidad, hay libertad, hay honra, hay humildad, hay servicio, hay amabilidad, hay bondad, hay fé, hay amor genuino... No el amor de este mundo basado en las apariencias y en las riquezas, sino el amor que puede hacer experimentar sólo con el espíritu de Dios de por medio.

Eclesiastés 4:10-12
10. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante.
11. También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; mas ¿cómo se calentará uno solo?
12. Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.

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