¿Qué le deja un Padre a un hijo?
¿Eres Padre o Madre?
¿Qué legado le estás dejando a tu hijo?
¿Una casa? ¿Un auto? ¿Dinero? ¿Un seguro?¿El último teléfono?
¡Perfecto!
Pero esas son riquezas materiales.
¿Y las espirituales?
¿Eres consciente de que un auto, teléfono, casa o título no llenan una vida?
¿Sabes que no traen paz ni gozo ni fundamento alguno para el tiempo difícil?
¿Que dejar?
¿Costumbres, rituales de domingo?
¿Cosas que se gastan con el uso y perecen en el tiempo?
Ahora bien, en el momento difícil das herramientas a tus hijos, les das fundamento a sus vidas para el día que no estés o el día que no esté en tus posibilidades ayudarle.
Entiendes que no puedes meterte en su interior para ayudarlos.
Creeme, te darás cuenta de esto en el momento difícil, en los desiertos te darás cuenta que un teléfono, auto, dinero, costumbres no cubren los vacíos en el corazón de nadie.
Porque son cosas pasajeras
Pasa todo pasa, todo es pasajero.
Lo único que no pasa es Dios y sus palabras
Él es el Padre eterno... Él no nos deja, no muere, no perece, no abandona.
Entiende, lo único que dejarás a tus hijos es a Cristo.
Si tiene a Cristo lo tiene todo.
Si tiene a Cristo tu hijo estará cimentado en su vida sobre una roca firme, un fundamento inconmovible.
En Él está la victoria sobre todo proceso, sobretodo desierto, sobre todo tiempo difícil.
Él es la riqueza espiritual que deben buscar las familias.
Cristo y su Reino son traen justicia, libertad, sanidad, paz, gozo, sabiduría, honra, Verdad, humildad, respeto y victoria sobre todo proceso.
Cristo trae propósito en las vidas, razón de vivir a las personas.
Cristo trae luz a los hogares, familias sanas.
Familias que dejan un legado, una herencia eterna.
Familias de Reino
Familias que escogieron poner a Cristo como lo importante, como el Rey de su Vida.
Quien así haga sabrá que no vivió en vano.