Decisiones
¿Anhelas caminar a su lado cada día?
Entonces tendrás que decir “sí” incluso cuando todo en tu interior te impulse a decir “no”.
Prepárate para ser apartado, para no ser comprendido, para que muchos no entiendan tu nivel de entrega ni las decisiones radicales que tomas por amor a Él.
Pero en esa soledad, Él se manifiesta. Te revela que vale la pena, que su presencia es más valiosa que cualquier otra cosa.
Porque cuando lo tienes a Él, aunque todo lo demás falte, lo tienes todo.
Y es ahí cuando todo cambia.
Lo que antes considerabas importante, lo que perseguías con tanto esfuerzo, lo que creías que te definía, pierde su brillo cuando su presencia llena tu vida.
El ego se silencia, el orgullo se rinde, la carne se somete, porque ya no vives tú, sino que Él vive en ti.
Y esa es la verdadera vida transformada.
Él mira el corazón.
Un corazón rendido tiene más valor que mil habilidades.
Un corazón quebrantado atrae su presencia como un imán.
Y cuando encuentra un corazón así, el cielo toca la tierra.
Y cuando el cielo desciende, lo natural se somete, lo imposible se vuelve posible, y lo muerto vuelve a la vida.
No hacen falta miles de palabras para transformar una atmósfera.
Cuando Él está presente, todo cambia, incluso sin decir nada.
Sólo necesitas su presencia contigo.
Así fue con los discípulos: no eran los más sabios, ni los más instruidos.Pero todos podían notar que habían estado con Jesús, porque llevaban su esencia, porque era evidente quién los llenaba: el Cristo.