Alma mía bendice al Señor


El alma del hombre natural siempre tiene sed, busca saciarse en pozos de hombre, busca saciarse de añadiduras, más su sed continúa.
Porque hay un agua, que proviene del Espíritu que es la única capaz de saciar tu alma.

Salmos 63:1
¡Dios, Dios mío eres tú! ¡De madrugada te buscaré! Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela en tierra seca y árida donde no hay aguas,

La única fuente que sacia las vidas es el agua de vida que fluye del trono de Dios.
 Puedes tener toda la plata y el oro, y tener un alma sedienta. Buen le dijo Jesús a la Samaritana, que cualquiera que beba agua de pozo de hombres, volverá a tener sed.
Más quien beba de su fuente no tendrá sed jamás.Tendrá un alma regenerada, un alma sana, libre, plena, un alma saciada, llena de la voluntad de Dios.
Un alma que no busca ser llena de añadiduras, poder, dinero, pareja, trabajo para sentirse llena, plena.


Juan 4:12, 13, 14, 15 y 28
12. ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados?
13. Jesús le contestó: Cualquiera que beba de esta agua volverá a tener sed;
14. pero el que beba del agua que yo le daré no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.
15. La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed ni venga aquí a sacarla.
28. Entonces la mujer dejó su cántaro, fue a la ciudad y dijo a los hombres:

Por tanto, enseña a tu alma a bendecir a Jehová y a entender que tienes todo en Él.
Que su Reino no consiste en comida y bebida, sino en justicia, paz y gozo.
Sus riquezas son espirituales y lo material es sólo añadidura, manifestadas como consecuencia de haber entendido esa verdad.
No es plata no es oro, es Dios mismo habitando en tu Vida.

Cuando tu alma, tu mente y corazón entienden esto, entenderás que Dios como Padre, que ama a su hijo no puede llenarte de añadiduras si no entiendes que Él no es eso.
Su Reino no es de este mundo.
Su Reino no consiste en que tengas pareja, tengas hijos, un trabajo, una casa y el último auto.
No!!!
El quiere que entiendas las riquezas espirituales que tienes en Cristo Jesús que no se compran a la vuelta de la esquina, se manifiestan y son de los hijos genuinos, los nacidos de nuevo.
Saca tu vista de las cosas de este mundo, enséñale a tu alma a bendecir a Jehová y a no olvidarse de ninguno de sus beneficios.

3ª Juan 1:2
Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas y que tengas salud, así como prospera tu alma.






¡Bendice alma mía a Jehová!
Salmos 103 (completo)
1. Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre.
2. Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios.
3. Él es quien perdona todas tus maldades, el que sana todas tus dolencias,
4. el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias,
5. el que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila. 
6. Jehová es el que hace justicia y derecho a todos los que padecen violencia.
7. Sus caminos notificó a Moisés, y a los hijos de Israel sus obras.
8. Misericordioso y clemente es Jehová; lento para la ira y grande en misericordia.
9. No contenderá para siempre ni para siempre guardará el enojo.
10. No ha hecho con nosotros conforme a nuestras maldades ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados,
11. porque, como la altura de los cielos sobre la tierra, engrandeció su misericordia sobre los que lo temen.
12. Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.
13. Como el padre se compadece de los hijos, se compadece Jehová de los que lo temen,
14. porque él conoce nuestra condición; se acuerda de que somos polvo. 
15. El hombre, como la hierba son sus días; florece como la flor del campo,
16. que pasó el viento por ella, y pereció, y su lugar ya no la conocerá más.
17. Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que lo temen, y su justicia sobre los hijos de los hijos,
18. sobre los que guardan su pacto y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra. 
19. Jehová estableció en los cielos su trono y su reino domina sobre todos.
20. ¡Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles, poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra obedeciendo a la voz de su precepto!
21. ¡Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos, ministros suyos que hacéis su voluntad!
22. ¡Bendecid a Jehová, vosotras todas sus obras, en todos los lugares de su señorío! ¡Bendice, alma mía, a Jehová! 



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