Lobos vestidos de cordero


Dios Habla Hoy
Mateo 7:15-20

15. »Cuídense de esos mentirosos que pretenden hablar de parte de Dios. Vienen a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos feroces.
16. Ustedes los pueden reconocer por sus acciones, pues no se cosechan uvas de los espinos ni higos de los cardos.
17. Así, todo árbol bueno da fruto bueno, pero el árbol malo da fruto malo.
18. El árbol bueno no puede dar fruto malo, ni el árbol malo dar fruto bueno.
19. Todo árbol que no da buen fruto, se corta y se echa al fuego.
20. De modo que ustedes los reconocerán por sus acciones.

Hay mucho fariseismo actual, demasiados lobos vestidos de cordero 
Esos son los que saben que lo que hacen está mal y no tiene nada que ver con lo que enseñó Jesús.
Son opositores al espíritu 
Esos son los asesinos del Espíritu en las personas que en un corazón sincero se acercan a Dios. 
Son exaltadores de la carne. Servidores de la carne, edificadores amantes del ladrillo y de corrales
Tejedores de vendas y velos, que nublan con su confusión el entendimiento y atan manos y pies de los niños en el espíritu 
Pero es que ellos mismos están atados a sus propias concuspisencias, a sus propios deseos de la carne, no quieren perder, algunos le tienen temor a hombres que están por encima de ellos, inclusive temen a ellos mismos y a su hombre carnal, porque a la carne le sirven.
No quieren morir a sus deseos carnales, y aunque se disfrazan de piedad...
No quieren perder sus adeptos
No quieren perder contactos y "amistades"
No quieren perder el glamour y la fama 
No quieren perder el bajarse de una plataforma
No quieren perder sus negociados 
No quieren perder su fama de adivino o superhéroe
No quieren perder su status
No quieren mover un dedo pero imponen cargas a los demás con discursos manipuladores
No quieren dejar los espíritus de influencia
No quieren que la gente deje de ser dependiente de ellos
No quieren que se les caiga la pirámide 
No quieren que les dejen de llamar maestros
No quieren dejar de sentarse en las primeras filas 
No quieren dejar la fama, el poder y el amor al dinero
No quieren hablar Verdad, porque saben que la Verdad libera, la Verdad madura, la Verdad muestra todo a cara descubierta
No quieren ni siquiera leer en escritos como estos Verdad porque se razgan los vestidos, más no rajan su corazón
No quieren ver ni que otros vean
Limpian lo de afuera pero adentro llevan la suciedad 
Hipócritas de este tiempo con apariencia de piedad
Lobos vestidos de cordero 
¿Pensabas que estaban en el tiempo de Jesús solamente?
Pues te equivocas. Hoy también los hay.

Reina-Valera 1960
Mateo 23:2-36

2. En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos.
3. Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen.
4. Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas.
5. Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos;
6. y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas,
7. y las salutaciones en las plazas, y que los hombres los llamen: Rabí, Rabí.
8. Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos.
9. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos.
10. Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo.
11. El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo.
12. Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.
13. Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando.
14. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación.
15. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros.
16. ¡Ay de vosotros, guías ciegos! que decís: Si alguno jura por el templo, no es nada; pero si alguno jura por el oro del templo, es deudor.
17. ¡Insensatos y ciegos! porque ¿cuál es mayor, el oro, o el templo que santifica al oro?
18. También decís: Si alguno jura por el altar, no es nada; pero si alguno jura por la ofrenda que está sobre él, es deudor.
19. ¡Necios y ciegos! porque ¿cuál es mayor, la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda?
20. Pues el que jura por el altar, jura por él, y por todo lo que está sobre él;
21. y el que jura por el templo, jura por él, y por el que lo habita;
22. y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios, y por aquel que está sentado en él.
23. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.
24. ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello!
25. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia.
26. ¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera sea limpio.
27. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia.
28. Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad.
29. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque edificáis los sepulcros de los profetas, y adornáis los monumentos de los justos,
30. y decís: Si hubiésemos vivido en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus cómplices en la sangre de los profetas.
31. Así que dais testimonio contra vosotros mismos, de que sois hijos de aquellos que mataron a los profetas.
32. ¡Vosotros también llenad la medida de vuestros padres!
33. ¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno?
34. Por tanto, he aquí yo os envío profetas y sabios y escribas; y de ellos, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad;
35. para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el templo y el altar.
36. De cierto os digo que todo esto vendrá sobre esta generación.


Entradas populares