Entra en la dimensión de su voluntad
El temor al hombre es el deseo de agradar a otro y el miedo a su desaprobación.
Es necesario que eches fuera todo temor al hombre de tu vida, y que tu único temor reverente sea a solamente a Dios.
Busca al Padre con temor reverente.
Busca agradarle.
Inclinate solo a tu Señor.
Busca entrar en la complacencia del Padre, donde sólo Él es tu deleite, donde sólo a Él quieres agradar.
Rinde tu voluntad, despojate de tu "Yo", para que su Santo Espíritu venga a llenarte de su fuego santo.
El Espíritu Santo se derrama en llenura en aquellos vasos vacíos de ellos mismos.
Vasos quebrantados de corazón.
Pobres de Espíritu.
En aquellos que buscando hacer la voluntad de Dios caminan en justicia, disfrutando de su presencia con toda paz y todo gozo.
Esos son de los que buscan entrar en la complacencia del Padre, a la dimensión de su voluntad.
Mateo 3:17
Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.