Los que llevan agua para su molino
Muchos buscan a Dios, no para encontrarse y depender de la fuente, sino para llevar agua para su molino.
Una vez que fueron saciados, se vuelven indiferentes a otros, buscadores de lo propio, movidos por el YO y por su propio vientre.
El YO grita tanto, que no éstos no pueden ver más allá de su nariz y de su necesidad urgente.
Amplía tu vista.
El que lleva agua para su molino no es que no quiera beber agua del río, sino que es aquel que es cómodo y no quiere tomarse el trabajo de ir a la fuente de Vida, de ir al río mismo, por eso busca construir estructuras para desviar el agua hasta la puerta de su vida, en la comodidad de su puerta.
Busca el agua, busca refrigerio para su vida pero no quiere sumergirse en el río.
Sí fuiste llamado, procura ser escogido.
Deja tu vida vida, despojate, prepárate, llenate de su Espíritu para mostrar a Cristo en cada lugar que vayas.
Sal de lo doméstico, hay más... hay un Reino que manifestar en la Tierra.
Y si ya pregonas y muestras el Reino en tu hogar bien haces, porque sientas bases inconmovibles, pues es un hogar que está bajo una roca firme.
Y un hogar cimentado en Cristo es INCONMOVIBLE.
Pero si buscas sólo para ti, si sólo pasas tu vida en tus quehaceres y tu alrededor se cae a pedazos déjame decirte que no entendiste que fuiste llamado a servir y no ser servido.
Nadie hará lo que debas hacer tú, procura responder tu llamado.
Sal de tu condición de esclavo de tu YO y vuélvete siervo.
Vive con bajo la voluntad de Dios
Muévete bajo la voluntad de Dios
Respira bajo la voluntad de Dios
Hagas lo que hagas hazlo con propósito, bajo la voluntad de Dios y tu Vida cambiará para siempre vayas dónde vayas.