El perfil de un escogido
Mateo 22:14
Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.
Muchos son llamados, pero pocos son los escogidos.
Y es que pocos son los dispuestos a rendirse al fuego refinador del Espíritu.
Pocos son los aprobados.
Pocos quieren ser barro en sus manos.
Pocos soportan el ser quebrantados.
Pocos son los dispuestos a cumplir sus padecimientos y vituperios.
1ª Pedro 4:13-14
13. gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría.
14. Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.
Pocos son los que están dispuestos a ser rechazados por otros, pocos son los dispuestos a perder el miedo y la confianza en el hombre. Pocos son los dispuestos a ser apartados, cortados del sistema.
Pocos son los que están dispuestos a dejar de congraciar y buscar el agrado del hombre.
Pocos son los que están dispuestos a rendir su vida y su voluntad, los que rinden su "Yo".
Pocos son los que están dispuestos a morir a su carne, sus malicias y deseos.
Pocos son los que están dispuestos a ser mansos y humildes, sometiéndose a la guianza del Espíritu.
Pocos son que se despojan de todo, para volverse pobre en el Espíritu
Pocos son los que eligen comer y beber la voluntad de Dios, y no la comida de Babilonia
Pocos están dispuestos a no doblarse a la estatua de hombre
Pocos son los que están dispuestos a ir al horno de fuego y el pozo de leones
Pocos son los que reconocen que necesitan la vida y la guía del Espíritu
Pocos son los dispuestos a ser perseguidos, y estar en la boca detractora de otros
Pocos son los que están dispuestos a vaciarse.
Pocos son los que pueden reconocer que no son nada y que Cristo es todo para ellos.
Pocos son los dispuestos a perder para ganar.
Pocos son los que deciden dejar de vivir para ellos, para viva Él
Pocos está dispuestos dejar el ego, títulos, puestos, seguidores.
Pocos son obedientes a su voz
Pocos están dispuestos a ser esposa, iglesia del Espíritu, mujer de un sólo marido.
En definitiva, pocos son los dispuestos a tomar su cruz y morir
Pocos.
Reina-Valera 1960
Filipenses 3:7-10
7. Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo.
8. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo,
9. y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;
10. a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte,
Esto, no lo escuchas en un salón
Religión vende soluciones mágicas, sin muerte, sin Cruz, sin proceso.
Usan hormonas para hinflar los egos, pero no hay vida del Espíritu.
Sensuales, que van de un lugar a otro tras amantes que suplantan al esposo.
Van de amante en amante, buscando en hombres, de salón en salón y dicen en su corazón aquí sentí más aquí no sentí nada.
Porque se mueven por el vientre y por vista, se maravilla con luces y humo, más no tienen vida del Espíritu.
No tienen intimidad con el esposo.
No quieren sujetarse a Él, porque su carne arde por sus amantes y ama el vino de su fornicación.
Reina-Valera 1960
Oseas 1:2
El principio de la palabra de Jehová por medio de Oseas. Dijo Jehová a Oseas: Ve, tómate una mujer fornicaria, e hijos de fornicación; porque la tierra fornica apartándose de Jehová.
Reina-Valera 1960
Oseas 2:5-20
5. ... porque dijo: Iré tras mis amantes, que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida.
6. Por tanto, he aquí yo rodearé de espinos su camino, y la cercaré con seto, y no hallará sus caminos.
7. Seguirá a sus amantes, y no los alcanzará; los buscará, y no los hallará. Entonces dirá: Iré y me volveré a mi primer marido; porque mejor me iba entonces que ahora.
8. Y ella no reconoció que yo le daba el trigo, el vino y el aceite, y que le multipliqué la plata y el oro que ofrecían a Baal.
9. Por tanto, yo volveré y tomaré mi trigo a su tiempo, y mi vino a su sazón, y quitaré mi lana y mi lino que había dado para cubrir su desnudez.
10. Y ahora descubriré yo su locura delante de los ojos de sus amantes, y nadie la librará de mi mano.
11. Haré cesar todo su gozo, sus fiestas, sus nuevas lunas y sus días de reposo, y todas sus festividades.
12. Y haré talar sus vides y sus higueras, de las cuales dijo: Mi salario son, salario que me han dado mis amantes. Y las reduciré a un matorral, y las comerán las bestias del campo.
13. Y la castigaré por los días en que incensaba a los baales, y se adornaba de sus zarcillos y de sus joyeles, y se iba tras sus amantes y se olvidaba de mí, dice Jehová.
14. Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón.
15. Y le daré sus viñas desde allí, y el valle de Acor por puerta de esperanza; y allí cantará como en los tiempos de su juventud, y como en el día de su subida de la tierra de Egipto.
16. En aquel tiempo, dice Jehová, me llamarás Ishi, y nunca más me llamarás Baali.
17. Porque quitaré de su boca los nombres de los baales, y nunca más se mencionarán sus nombres.
18. En aquel tiempo haré para ti pacto con las bestias del campo, con las aves del cielo y con las serpientes de la tierra; y quitaré de la tierra arco y espada y guerra, y te haré dormir segura.
19. Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, juicio, benignidad y misericordia.
20. Y te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a Jehová.