Vuélvete pobre en Espíritu


Todo lo que hables, y aún en el tiempo actual lo que compartas muestra lo que te está llenando o mejor dicho "lo que te está faltando".
Es que el hombre siempre está buscando placebos o sustitutos, porque no reconoce que necesita buscar realmente encontrarse con Dios.
Cuan necesario que los hombres se vuelvan pobres en Espíritu.
Ser pobre en espíritu no es ser un victimario o andar dando lástima.
Ser pobre en espíritu es ser manso y humilde capaz de reconocer la pobreza espiritual en su corazón.
A esos corazones vino Jesús.
Esos son los pesebres dónde nace el Cristo.
Esos son los verdaderos vasos de barro.

Mateo 5:3
Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

El hombre que se cree rico, es el hombre sin Dios el cual sólo busca apoyarse en otros hombres, en cosas de este mundo para sentirse rico, se cree bienaventurado, pero lo cierto es que "necesita" sentirse rodeado, amado para la foto, pero en su intimidad está sólo. Esa la realidad.



En el tiempo difícil está solo. 
Hasta a Jesús le pasó, en el tiempo de su mayor prueba, cuando estaba en el Getsemaní estaba sólo Él y el Padre.
Es que el hombre sin Dios, puede creerse rico, puede creer que oye, que vé, o que está vestido con las ideas que se hizo pero lo cierto es que está en una condición miserable, pobre, ciego y desnudo.


Apocalipsis 3:17-20
17. Porque dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.
18. Te aconsejo que de mí compres oro refinado por fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para que te cubras, y no quede al descubierto la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.
19. Yo reprendo y corrijo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete.
20. He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.


El hombre sin Dios no entiende que al apoyar su vida en hombres sólo trae maldición y sequía a su vida espiritual.
Nadie, absolutamente nadie puede llenar lo que Dios llena.
Nadie puede estar en el momento de la prueba sino Dios.
Él escucha nuestros silencios, sólo Él.
Hoy muchos buscan la foto, el afecto para la foto, la entretención de la mente y el divague del corazón.
Pero lo cierto, es que todo lo sintético, toda esa mentira y apariencia, todo lo apoyado en la carne, no trae a tu vida ni bendición, ni libertad ni mucho menos sanidad, es decir restauración a tu estado original.

Arrepiéntete, vuelve tu rostro a tu creador, reconoce tu necesidad que sin duda Él te oirá y podrá venir a hacer morada en tu vida y llenarte y cando estés lleno de su luz y de la Vida, créeme ya no dedicarás tu tiempo ni siquiera un mínimo de interés en cosas vacías, sino que terminarás entendiendo que es como querer atrapar el viento, la nada misma.

Amén.

Reina-Valera 1977
Apocalipsis 3:21-22
21. Al que venza, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.
22. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.


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