Ser siervo de Dios


El hombre fue creado para gobernar, cada cual gobierna a través de sus decisiones, y las decisiones son determinadas en tus prioridades.
Si tu foco, tu prioridad está en cosas terrenales tus decisiones te llevarán a procesos y resultados terrenales, caídos, bajos, propios del "yo" (la carne) y el sistema de este mundo gobernado por el principe de la potestad del aire: el diablo.
El diablo es el opositor desde el principio, el ladrón que busca llegar a una vida sólo para robar, matar y destruir. Juan 10:10

Efesios 2:2
"...en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia..."

El primer mandamiento de Dios dado por Jesús es amar a Dios. 

Mateo 22:37-38
"Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento.

Marcos 12:30-31
"...Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.
Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos."

Amar es dejar todo, es dejar de buscar lo propio y volvernos siervos de Jesús y del prójimo. Te preguntarás quién es el prójimo.
El prójimo es el que hace la voluntad de Dios, es el que se compadece y se vuelve siervo de su hermano, es el que sirve, el que deja sus asuntos a causa del Reino.
El siervo se debe a su Señor, obedece, no se excusa, prioriza el Reino.
Busca agradar a su Señor, poniendo su fé en Él.
Entiende que su llamado es servir a otros.
No sirve desde la carne, sino desde el Espíritu.
No sirve a los que el quiere, no hace acepción de personas.
El Reino, es una dimensión para aquellos que murieron a su vieja vida, para aquellos que cargaron su cruz, y se despojaron de todo. Aquellos que murieron a su "YO", aquellos que no son indiferentes con el prójimo, porque entienden que son siervos y partes de un cuerpo.
El siervo no busca lo suyo.
No se jacta.
Se compadece, es misericordioso.
Ama de Verdad
Tiene un amor que todo lo cree, todo lo espera y todo lo soporta
Da todo por otros. 
Se despoja a sí mismo.
Se entrega.
Ese es el tipo de amor que debe tener un hijo de un Dios que dió a su hijo por nosotros, dándonos reconciliación y entrada a su Reino.



Dios Habla Hoy (Español)
Lucas 10:25-37
25. Un maestro de la ley fue a hablar con Jesús, y para ponerle a prueba le preguntó: –Maestro, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?
26. Jesús le contestó: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella?
27. El maestro de la ley respondió: Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y ama a tu prójimo como a ti mismo.
28. Jesús le dijo: Bien contestado. Haz eso y tendrás la vida.
29. Pero el maestro de la ley, queriendo justificar su pregunta, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo?
30. Jesús le respondió: Un hombre que bajaba por el camino de Jerusalén a Jericó fue asaltado por unos bandidos. Le quitaron hasta la ropa que llevaba puesta, le golpearon y se fueron dejándolo medio muerto.
31. Casualmente pasó un sacerdote por aquel mismo camino, pero al ver al herido dio un rodeo y siguió adelante.
32. Luego pasó por allí un levita, que al verlo dio también un rodeo y siguió adelante.
33. Finalmente, un hombre de Samaria que viajaba por el mismo camino, le vio y sintió compasión de él.
34. Se le acercó, le curó las heridas con aceite y vino, y se las vendó. Luego lo montó en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y cuidó de él.
35. Al día siguiente, el samaritano sacó dos denarios, se los dio al posadero y le dijo: ‘Cuida a este hombre. Si gastas más, te lo pagaré a mi regreso.
36. Pues bien, ¿cuál de aquellos tres te parece que fue el prójimo del hombre asaltado por los bandidos?
37. El maestro de la ley contestó: –El que tuvo compasión de él. Jesús le dijo: –Ve, pues, y haz tú lo mismo. 







Entradas populares