Nunca se trató de ti, sino de Él
Su Espíritu siempre se movió sobre la faz, sobre la superficie de las aguas de abajo.
Él siempre se movió por encima de las ideas de este mundo (aguas de abajo), por la superficie, por arriba de lo que dice el hombre con sus ideas, leyes, pronósticos y diagnósticos
Génesis 1:2
... y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas.
Nunca se trató de nosotros, sino de Él habitandonos, haciendo morada en nuestra vida.
Él no sólo trae salvación a tu vida, sino liberación y sanidad.
Él es Nuestro Libertador, Él te liberta de estar bajo los preceptos del sistema, de este mundo.
Él es Nuestro Sanador, el que sana tu diseño, devolviéndote tu origen.
Él es el Omega, es el fin de todo sistema caído, terrenal en tu vida. Pero también es el Alfa, el principio, quien devuelve nuestro origen primero, recuperando lo que perdió Adán, su imagen y semejanza.