No todo cuerpo es Iglesia del Espíritu
Hay 2 Iglesias, o cuerpos uno caído y otro resucitado.
Por un lado la Iglesia de la Carne y por otro lado, la Iglesia del Espíritu.
¿Cuál es la diferencia?
La diferencia es el estado o condición en el que están.
La Iglesia de la Carne: Adán
Está compuesta por el conjunto de creyentes que aún no han pasado por la Cruz, estando en un estado caído. Esto es, aquellos que no han muerto a la carne con sus deseos, ideas, deleites, vicios y mañas del viejo hombre.
La Iglesia de la carne, busca las cosas de la carne: apariencia, hipocresía, vestimentas, formas, itinerarios, sermones armados, adoración al hombre, sistema, mezcla, tibieza, humanismo, gobierno del alma (buenas ideas y buenas intenciones), sentimentalismo, anulación de la figura del hombre como cabeza de la casa dejándolos eunucos (generalmente en estos casos la que lleva la vida espiritual es sólo la mujer), asistencia a salones de ladrillo, pulpitos, adornos, búsqueda de cumplimiento con reuniones o requerimientos externos, más no hay orden, no hay luz en los hogares.
Aman su vida y temen a la pérdida, al que dirán sus amigos, contactos, familiares, congregación, no quieren despojarse de su vieja vida.
Quieren todo del esposo (Cristo) más no quieren compromiso.
Dan frutos de la carne.
Hay libertinaje.
Hay jerarquía, pirámides: títulos y status.
Hay control y manipulación.
Hay temor al hombre, y no a Dios
La Iglesia del Espíritu: Cristo
La Iglesia del Espíritu está compuesta por el conjunto de creyentes que pasó por la Cruz.
Han muerto a su carne.
Aquí la Iglesia es un órgano de gobierno, con gente que tiene una mente de gobierno, elevada. Gente de orden y luz, en sus vidas y en sus hogares primeramente.
La Iglesia del Espíritu busca estar en los negocios del Padre, las cosas de arriba.
Busca lo interno, la esencia. No tiene miedo a la pérdida, todo lo estima como nada con tal de ganar a Cristo.
Buscan la Verdad y la Justicia.
Dan frutos del Espíritu.
Son genuinos, aborrecen la apariencia.
Son celosos por Dios.
Se mueven por el Espíritu, son guiados por el Espíritu.
Crean vínculos genuinos con los iguales.
Aquí no hay pirámides, hay redes donde se expande el Reino. No hay competencia ni títulos.
No hay control de hombres sobre otros.
La Iglesia del Espíritu entiende que cada persona es templo del Espíritu, no un salón.
Hay unanimidad, acuerdo y relaciones de pacto.
Hay libertad.
Hay obediencia.
Hay Vida.
Hay manifestación del diseño en los matrimonios, hay hombres y no eunucos (un eunuco es un hombre castrado), sino hombres en autoridad ejerciendo sacerdocio en sus hogares.
Los que forman parte de la Iglesia del Espíritu han sido cortados del sistema y sus formas, han salido de Babilonia (sistema de templos y exaltación al hombre).
No temen al hombre, más buscan el agrado de Dios.
¿En qué estado estás?
Para pensarlo: ¿No?
Aquí vas a entender porque tantas veces lo que se dice iglesia no ha representado y ha mostrado la verdadera luz de Cristo a las personas.
Eso es por el estado en el que están.
Que la luz de este escrito traiga entendimiento a cada creyente para poder escudriñar su vida y aquello que pregona.
¿Se corresponde la palabra con tu vida?
¿El Verbo (Cristo) se hizo carne en ti?
¿Hubo Cruz?
Reina-Valera 1960
Apocalipsis 20:4 y 6
4. Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.
6. Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección (esto es: los que crucificaron su carne estando vivos) ; la segunda muerte (la muerte física, dado que la primer muerte es la muerte a la carne) no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.