Jesús lavó los pies de sus discípulos, no sus cerebros


Reina-Valera 1960
Juan 13:10
Jesús le dijo: El que está lavado, no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio...

Jesús, nunca vino a lavar cerebros, sino a proclamar el acto voluntario de arrepentimiento.
Arrepentirse es una elección.
Nace de la libertad, de elegir la justicia.
Nace de un encuentro con la Verdad, que es Cristo.
Nace de conocer y elegir la Verdad y elegir Vivir conforme a la Verdad: Cristo.
Quien realmente ha nacido de agua y de espíritu, a través del genuino arrepentimiento delante de Dios está limpio.
Nacer de nuevo, convertirse en un hijo del Espíritu no es algo en lo que pueda intervenir otro hombre.
Es un acto divino entre el hombre y su Señor.
Tiene que ver con tomar la decisión de cambiar la mente y el corazón, a fin de complacer al Padre.
A fin de elegir hacer su voluntad.

Salones, palabrerías, lisonjas, mensajes motivacionales, doctrinas, mandatos de hombres, formas, protocolos, mandatos y ataduras de hombres, estructuras religiosas, dogmas, denominaciones, carteles, títulos, discursos aprendidos de memoria, vestimentas adornadas que buscan fascinar las mentes, lavando e incorporando ideas inventadas por hombres, hay mucho... 
Pero gente que lave tus pies para que camines el Camino, pocos.
Escoge.
De esto dependerá lo que vayas a vivir, si una mentira en el sistema de Babilonia o si en Verdad en el Reino del Padre.





Entradas populares