¡Despierta tú que duermes! ¡Sal fuera!
Sabrás que estás despertando del sueño del sistema y de la religión, cuando escuches la voz del Padre, la cual clama: ¡Sal de allí!
¡Sal de Babilonia! (RV1960 Apocalipsis18:4)
Será un voz que hará pedazos, reduciendo a trizas todo lo que humanamente pensabas que era de Dios y esto, indefectiblemente te hará tomar una decisión: salir a la Vida o cautivar la voz del espíritu en las 4 paredes de un mal llamado templo.
Entenderás porque un salón o reunión no me cierra, no me llena.
Cumplo con días semanales y horarios, veo hombres encima de hombres, pirámides y jerarquías, veo la nuca de mi hermano desde la banca de atrás, pulpitos altos para los más elevados o cercanos a Dios, hombres perpetuando la inmadurez en la gente porque no hablan verdad los unos a los otros pero los hacen dependientes de ellos, discursos armados preparados de escritorio, matrimonios que andan cada uno por su lado, padres que no oran por sus hijos pero dependen que un líder le ponga la manos encima, gente sacando fuera demonios de otros y no pueden con los de su casa, mujeres que andan sin su esposo orando por matrimonios y no pueden con los de su casa.
Babilonia, no le cambia la vida a nadie. Sólo es un lugar de estanquedad, cautiverio y entretención.
Babilonia, es agua de pozo, aguas de abajo, aguas de hombre.
Mientras que el Reino es ir a la fuente misma a beber el agua que viene de arriba, la única fuente: El Espíritu de Dios.
Babilonia, es el sistema de humanismo, dónde el hombre para llegar a Dios debe adorar y postrarse ante el hombre (Daniel 3:10), debe levantar torres usando sus fuerzas (actividades humanistas) y ladrillo cocido (templos) para alcanzar y llegar a Dios (Génesis 11:4).
Babilonia, propaga la confusión y la tibieza, el hombre como centro y el humanismo (doctrinas, manoseos del alma, buenas intenciones) como su arma más poderosa. Babilonia, en la religión cautiva al pueblo de Dios bajo sus enseñanzas y doctrinas de hombre, atando y cegando las mentes, para que viendo no vean y oyendo no oigan.
La voz del Padre clama: ¡Salid de Ella! ¡Sal de la ramera, de la que aparenta ser la Iglesia pura y sin mancha pero no lo es! ¡Parece, pero no es!
Entiende, el Padre está hablando a su pueblo.
¡Salid de ella!
Y ante esa voz, todo lo levantado por hombre y por años de religión, se hacen trizas.
Quienes escribimos y compartimos estos escritos, sabemos de lo que hablamos, hemos despertado ¡Aleluya! y salido de allí, lugar al que no volveremos jamás.
Gracias Padre por despertarnos, por alumbrarnos para manifestarte a nuestra vida y poder permitirnos realmente conocerte, ya no de a oídas por lo que el hombre decide o no hablar desde una plataforma, sino por conocerte en Espíritu y en Verdad, de Espíritu a Espíritu.
Reina-Valera 1960
Efesios 5:13-14
13. Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo.
14. Por lo cual dice:
Despiértate, tú que duermes,
Y levántate de los muertos,
Y te alumbrará Cristo.
Gracias porque eres esa piedra que desmenuza la mezcla de Babilonia. (RV1960 Daniel 2:34 y 44)
Bienaventurados los que como Daniel deciden no comer de la comida de Babilonia. (RV1960 Daniel 1:8)
Bienventurados los que no se doblan al estatua de hombre.(RV1960 Daniel 3:15-28)
Bienaventurados los que no temen al horno de fuego, pues como les paso a los amigos de Daniel, entienden que quien hace lo que el Padre dice no tienen porque tener al fuego purificador, pues salen aún más refulgentes. (RV1960 Daniel 3:28)
Buenaventurados los que no le tienen miedo al pozo de los leones, pues Dios mismo les cierra la boca.(RV1960 Daniel 6:16-23)
Bienaventurados esos que tienen hambre y sed de justicia, porque el Padre les dará de comer y beber de su Reino.
Bienaventurados los mansos, los humildes, los enseñables, los que tienen un corazón que quiere agradar a Dios.
Bienventurados los pobres de corazón porque se mantuvieron sin albergar nada, ni ídolos ni hombres ni nada, para que el Cristo los llene completamente.
Los que lloran, los que son como niños, los que padecen persecución, los que fueron rechazados por aquellos que se creen muy elevados, de esos es el Reino, de los que no buscan seguidores, ni membresía, ni fama, ni dinero sino agradar al corazón del Padre.
De esos es el Reino.
Mateo 21:43-44
43. Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él.
44. Y el que cayere sobre esta piedra será quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará.