Un dios de Disneylandia
Nadie puede decir Helo aquí o Helo allí, por que nada tiene que ver con las vanidades de este mundo.
El Reino es la voluntad de Dios hoy aquí en la Tierra.
La voluntad de DIOS, no la nuestra.
El grave error es querer entender ese Reino sin distinguir lo que es la Tierra de la palabra mundo.
El mundo es un sistema de concepciones echas por hombres, a través de un alma caída. .. Por esta razón nos permitimos compartirles este escrito....
De dónde vienen muchas de las frustraciones escondidas del que se dice "cristiano"...
Hoy claramente podemos ver como Babilonia, que es un sistema operante en el "mundo", le vende a las personas una película fantasía... La cual muchos la terminan comprando o creyendo.
Es por eso que el libro de Apocalipsis nos dice que Babilonia, la ramera, se alimenta de sangre de los inocentes, claro! Pues usa su seducción y mentiras, tal cual una película tipo Disney, donde hay un genio, superhéroes, hadas madrinas, un príncipe, princesas que duermen, y a todos "los niños" les gustan esos cuentos.
¿Con sinceridad, haz visto lo mismo?
Primero ilusión: Babel te vende un dios tipo genio: Vos pedís y él cumple todos los deseos y anhelos de tu corazón.
¿De tu corazón?... Estás seguro
¿Osea que Dios es un genio, al cual se puede frotar las manos en la lámpara de la oración y esta obligado a obedecer como servidor para cumplir nuestros deseos?
Este genio, te da vestimenta, un palacio, una princesa y te saca de la pobreza.
¡Mentira!
Babel también vende un dios de tipo hada madrina, donde venís y en un sólo toque sos convertido, no hay proceso, desierto ni maduración. ¿No hay fuego, ni cruz y mucho menos muerte a la carne?
¡¡¡No!!! No es poder de varita mágica.
En este mundo de fantasía también hay:
Princesas: Esclavas que con un toque de la varita mágica o algún toque de suerte, ya son Reinas y libres.
Hay un príncipe azul (así consideran a Cristo) que tiene que venir en un caballo a despertar a la princesa, mientras ella no vela porque duerme a causa del letargo de la religión y de su propia carnalidad.
Te vende un dios de superhéroes, mitad hombre/ mitad ser divino, por que son mezcla, como es la esencia de Babel.
Éstos usan sus habilidades para fascinar y cautivar a los ingenuos, llegan con sus pechos inflados, títulos y años como superpoder a desparramar sus mezclas por todos lados.
¡Ojo! Acá no hay brujas, ni adivinos, ni ogros, nooo... noooo... nooo... eso son del mal, los otros hacen "el bien"... pues conviene que en los cuentos tengan apariencia de piedad.
¡Todo es una total mentira!
Estimado, nunca tuvimos problemas con escuchar lo que habla el fariseismo de esta época, porque ellos hablan y no hacen.
Tal como decía Jesús a la gente sobre los religiosos de su época: escuchen y obedezcan lo que ellos hablan, pero no hagan lo que ellos hacen. Porque ellos dicen y no hacen.
Así es Babilonia.
Es humanismo y exaltación del hombre.
Por esta razón, está el arrepentimiento.
El corazón del hombre sin pasar por un proceso de arrepentimiento y de muerte a su "yo", es engañoso!!!
Y Dios nada tiene que ver con el engaño o la mentira, y todos los ídolos que albergamos en lugares altos de nuestro corazón!
Es necesario que nuestro corazón sea circuncidado, sea desgarrado toda envoltura de carne para que deje de ser un corazón de piedra, con dureza de entendimiento, con malicia, amargura, rencor, orgullo, soberbia, altivez y todo aquello que causa ese endurecimiento o vanidad.
La circuncisión no es más que una incisión que hace el espíritu, donde es removido el prepucio de nuestro corazón, donde toda dureza debe ser removida para luego ser implantada en las tablas de nuestro corazón la voluntad del Padre.
Y esto lo hace el espíritu!
El espíritu es el que vivifica el corazón del hombre para que mane la vida, que es Cristo mismo.
Ya no en piedra o en dureza de entendimiento sino en un corazón de carne.
Nuestro corazón debe ser convertido, y eso no es más que un nuevo nacimiento.
Morir a lo viejo y nacer a lo nuevo.
Entienda, hemos visto gente llorar, mientras le profetizan un auto o una casa o un trabajo... Lo vimos, nos no lo contaron
Hemos visto gente quebrarse porque le dicen muchas cosas maravillosas y les endulzan su oído...
Hemos visto gente ceder sus convicciones por un puestito en un templo...
Pero ese quebrantamiento es por que le dijeron lo que quería escuchar.
Engañoso es el corazón más que todas las cosas.
Las cosas materiales son añadiduras y son una consecuencia de buscar el Reino y su justicia.
Hoy el Reino está entre nosotros y es Cristo, Él es el Reino, la Justicia de Dios, la Herencia de los Hijos y la Tierra prometida.
Pero para ingresar al Reino y tomar la Tierra prometida, nuestra herencia primero debe ser circuncidado nuestro corazón.
Si realmente quieres ser esa generación que tome la Tierra prometida la cual ya nos fue entregada por Cristo y es su Reino, debemos ser circuncidado necesariamente y no de la letra, sino del espíritu.
Morir a la carne y nacer de nuevo, sin eso nadie verá el Reino de Dios.