Derribe sus altares
De aquello que te nutras es lo que está llenando tu corazón.
De lo que llena tu corazón es lo habla tu boca y terminas haciendo.
Escucha hablar a una persona y sabrás lo que hay en su corazón: cuáles son sus altares e ídolos
Son siempre los mismos.
Entiende, cuando llega la Verdad, llega la luz que todo lo expone porque todo lo alumbra aún lo secreto
Terminas entendiendo que es lo que te está llenando y que tinieblas te impedían ver con claridad:
Sabrás:
A qué le dedicas tu tiempo
A qué le dedicas tu sudor
A qué le dedicas tu vida
Qué es lo que llena tu boca
¿Cuáles son tus altares?
¿El hacer? El trabajo? ¿Ataduras a hombres? ¿Hombres? ¿Dinero? ¿Ego? ¿Orgullo? ¿Vicios y mañas? ¿Placeres? ¿Deleites?
Cuando Cristo llega a una vida, esa persona debe ser asolada en su corazón, no debe quedar altar en pie para que el Rey de Reyes lo llene todo.
Por eso, quien no esté decidido a perder para ganar el Reino, no podrá ver el Reino. No es opción el despojo, el asolamiento y la muerte a la carne.
Si eso no sucede, nunca sentirás plenitud y podrás experimentar la llenura de la Vida que es Cristo mismo.
Deje sus ídolos
Derribe sus altares
¡Deje sus asuntos!
¡Vuelvase a Dios!
¡Nutrase de Dios! ¡Coma la carne y beba la sangre de Cristo!
¡Hable Reino!
¡Respire Reino!
¡Viva Reino!