Que se vuelvan ellos a ti, y no tú a ellos
No es que vivas como un ermitaño, o como un monje tibetano, de hecho Jesús mismo dijo no te pido que los saques del mundo, sino que los guardes del maligno.
No es apartarse de la gente y de los ámbitos que Dios mismo te puso para que manifiestes su esencia en frutos y hechos tangibles. Sino que en esos ámbitos MUESTRES AL CRISTO, NO DOBLEGANDOTE ANTE LAS TINIEBLAS, SIENDO RECTOS, SERIOS, MANIFESTANDO UN NUEVO HOMBRE, ESTO ES EL CRISTO.
No es que dejes de ver a tu familia, sino que tu posición sea diferente, poniendo límites a la tinieblas y malicias de la carne, eso te llevará a qué tomes diferentes decisiones conforme pida el espíritu: hables verdad, cortes, golpees y manifiestes la Vida misma del hijo: Cristo.
No es que renuncies a tu trabajo, sino que tu posición sea diferente, poniendo límites a las tinieblas.
No es que hagas esto o aquello con personas, sino que ESOS AMBITOS NO SEAN TU TESORO, QUE ESOS AMBITOS NO SEAN LOS QUE TE GOBIERNEN.
Entiende, si no Pedro no hubiese ido a la casa de Cornelio, ni Pablo a testificar aún ante gobernantes, ni tampoco con cada predicación de los apóstoles se hubieran convertido tantos. ES QUE ELLOS DEBEN VOLVERSE A TI Y NO TU A ELLOS. Y SI ELLOS SE VUELVEN A TI, SE VUELVEN AL CORAZÓN DEL PADRE QUE ES DE QUIEN ESTAS HABLANDO.
Esto es importante, porque si no te volverás un sectario ocultando la luz de este mundo, esto es Cristo.
Somos la luz del mundo, y esta luz no es para guardarla en el almud.
Entiende: ¿Cómo lo conocerán si no hay quién les predique?
En fin aquí radica el asunto: SOS LUZ DEL MUNDO? SOS CREIBLE? COMO ESTA TU TESTIMONIO? HAY FRUTO? PARA PENSAR, NO?
Religión te enseñó a considerar los diferentes ámbitos como tesoros, entonces te hacia apartarte de ellos, desobligandote y viviendo en un mundo de mentira de servicio al "templo".
En el Reino esos son ámbitos donde debes expresar al varón perfecto.
Familia, Empresa, Trabajo, Amistad, Carrera son ámbitos, nunca serán esencias que puedan suplantar al Señor o quitarle su lugar, aunque exista gente que lo considere esencia o tesoro en su vida. No es no hacer nada, sino moverse en cada uno de esos ámbitos con Cristo por cabeza.
Es decir que en tu obrar se manifieste la esencia de tu fe, en decir en quién vos crees y quien es tu Señor: Cristo y su justicia, lo recto.
Más el justo por la fe vivirá,
Así serás luz del mundo.