El pan de los hijos

El pan que los hijos comemos sentados a la mesa del Padre, es el Reino.
¿Y qué es el Reino? El Reino es la voluntad del Padre en la Tierra, en sus hijos, el Reino es Cristo mismo.
Comemos Reino, ese es nuestro pan. Un pan de justicia, de gozo y de paz.
Pero no todos quieren sentarse a la mesa y comer de este pan. Pues hay personas que sólo querrán acercarse a la mesa, a comer las migajas que caen de la mesa, migajas comidas como pan de balde...
Comiendo lo que le tiran... 
Un hijo en justicia sabe que no es bueno tomar el pan de los hijos y dárselo a los perros... eso nos enseñó Nuestro Señor.
Porque el Reino es una perla preciosa, no una baratija... un alimento sólido, sin levadura, sin corrupción y manoseo humanista.
Salir de sistema, es cambiar tu condición, pasando el umbral de la puerta estrecha, dejando de ser perros que comen lo que le tiran, que siempre vuelven a su vómito... Aunque muchos sientan la tibieza en sus vidas, en los estómagos de su mente y su corazón, y aún sean conscientes que esa mezcla le provoca vómito, lo vuelven a tragar una y otra vez... El hambre y sed de Justicia, no es manifiesto en su vida...Como sucedió con la mujer cananea, sabía y reconocía su condición y sólo por eso el Señor le respondió pero no por eso ella se sentó, sólo buscaba su necesidad inmediata.
Pero cuando te encuentres con un hijo genuino que habla verdad, justicia y su único mensaje sea el Reino, porque es lo que come sentado en mesa de Reyes, un hijo saciado en su hambre y sed por la justicia del Padre, un hijo nutrido del espíritu, la palabra del espíritu cortará en los que lo reciban, todo prepucio en el corazón, los ojos serán abiertos y podrán ver su actual condición, su actual nutrición y el lugar en dónde están para no volver jamás.
El que realmente quiera cambiar su condición y comer el pan entero, ese pan que descendio del cielo dejará de buscar en hombres, salones, programas, escuelitas, seminarios, congresos,  comida sintética, artificial, llena de hormonas de puro humanismo, sin sustancia, que no nutre...
También dejará de andar vagando por las redes buscando comer injustamente el alimento de otros.
Pues el pan de los hijos es el pan de los que tienen hambre y sed de justicia!
Quieres comer del pan que yo como, te invito a sentarte a la mesa, a pasar por la puerta estrecha, a dejar todo, absolutamente todo: falsas amistades, gente buen intencionada, activismo, prestigio, fama y posiciones, todo! Y comprar la perla preciosa, sentarte a la mesa con los que en justicia se sientan a la mesa del Padre, a comer de Cristo y su Reino.



Marcos 7:27-29
27. Pero él le decía: Deja primero que se sacien los hijos; pues no está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos.
28. Ella le respondió y le dijo: Cierto, Señor; pero también los perrillos debajo de la mesa comen las migajas de los hijos.
29. Él, entonces, le dijo: Por lo que has dicho, vete; el demonio ha salido de tu hija.

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