Él es el buen pastor
"Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas.
Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen y me siguen". Juan 10:7-14
La función de un pastor nunca fue la de encerrar ovejas en sus propios corrales.
La función de un pastor de Reino es llevar a las personas al Cristo y su Reino. Nada más.
Llevar a las personas a la fuente de Vida.
Las personas no son propiedad de ningún hombre o cartel.
No son sus sus hijos espirituales, pues el único Padre de los Espíritus es Dios. Por eso Jesús dijo a nadie llamen Padre.
Nunca fue el diseño del Padre encerrar las personas en corrales o templos de ladrillo.
Nunca estuvo eso en su corazón.
Cristo, vino a la Tierra a reconciliarnos con el Padre, porque es el único camino.
Él es el buen pastor, el que puso su vida en la cruz por sus ovejas, por cada uno de nosotros.