El Agua y la Cruz
Bienaventurados los que confían en la cruz y descienden al agua; porque a su debido tiempo recibirán su recompensa.
Porque sólo los que entienden que tienen que tomar su cruz y morir, son los que descienden al agua.
El bautismo de agua, simboliza la muerte y sepultura al viejo hombre, el cual no consiste en la limpieza del cuerpo, sino en el compromiso de tener una buena conciencia, una mente y un corazón puro delante de Dios. (1 Pedro 3: 21)
El significado es que descendemos al agua llenos de pecados e impurezas; pero salimos dando fruto, teniendo en nuestros corazones el temor y la esperanza que hay en Jesús, por el espíritu. Quien coma de esos frutos de arrepentimiento que dan los que realmente son convertidos y circuncidados de toda contaminación en el corazón, vivirá para siempre; es decir, quien escuche a quienes lo invocan y crean, vivirán para siempre.