Busquemos a Dios mientras pueda ser hallado
¡Busquemos a Dios mientras pueda ser hallado!
Muchas veces a lo largo de nuestra vida vivimos de una manera tan desordenada, deleitados de los excesos de este mundo, tomando decisiones impulsivas que para nuestro parecer son las acertadas y lo único que logran es llevarnos a un abismo de soledad (aunque estemos rodeados de muchas personas) y desesperación. Sin ánimo de nada, aunque decimos tenerlo todo, deprimidos, ahogados en nuestros pensamientos, dinero, afanes, apariencias, y demás cosas que para nada aprovechan.
Ignoramos esa búsqueda de Dios, preferimos el eco vacío de nuestros propios deseos, que Su voz, tan suave y persistente como lo es la fe.
Es por eso que debemos buscar a Dios mientras pueda ser hallado.
Y no solo verlo como una simple invitación a Su reino, sino entender que el tiempo pasa y no podemos perder la posibilidad de buscar Su presencia en este tiempo presente, aprovechando la oportunidad de arrepentirse, ser perdonados (no olvidar que sin El somos pecadores) y reconciliarse con Dios. Dejando atrás nuestro pasado comportamiento y vieja manera de vivir, volverse a Dios y establecer una relación con El.