Somos Iglesia
¡Hola!
Bienvenidos a nuestro blog.
Somos una comunidad de hijos de Dios unidos por Cristo, que es la cabeza del cuerpo denominado Iglesia, no de un edificio.
Nos unifica el deseo de hacer la voluntad de Dios, compartiendo un mismo sentir y pensar, poniendo como en primer lugar el establecimiento del Reino de Dios y su Justicia.
Somos colaboradores en la tarea de edificar el cuerpo en pos de alcanzar la madurez en Cristo Jesús.
Profesamos la sana y única doctrina: la de Cristo, autor y consumador de la Vida.
Rechazamos el adoctrinamiento de hombre, que no hace más que cocer las mentes como ladrillos de molde, llenos de estructuras humanistas, protocolos y rituales para llegar a Dios a través de las fuerzas y buenas intenciones humanistas.
No nos doblamos ante la imagen del hombre, no servimos a Babilonia y sus mezclas.
Nuestro propósito es pregonar el acto voluntario del arrepentimiento, predicar la buena noticia del evangelio para que los hijos se vuelvan al corazón del Padre a través de Jesucristo, se conviertan en espíritu y verdad.
Honramos la verdadera y única fuente de vida: Cristo.
Entienda, la Iglesia nunca fue un edificio, sino una comunidad de creyentes unidos por Cristo. Por tanto, NO vamos a la Iglesia, SOMOS la Iglesia., la esposa de Cristo.
Con Cristo como cabeza, como comunidad buscamos manifestar la voluntad del Padre en la Tierra, en las familias, para que éstas sean sanadas, a fin de que puedan recuperar la vista y el oído. Que el hombre necesita sanar su andar de toda lisiadez espiritual ocasionada por años de adormecimiento y sueño que dejó la religión y el humanismo.
Todo hombre y mujer debe encontrar y caminar el Camino: Cristo; encontrándose no con la figura de un hombre, salón, humo, luces o cartel denominacional que lo único que hacen es dividir el cuerpo y meterlos en corrales, apartandolos de la vida orgánica de la comunidad genuina.
La Iglesia es la esposa de Jesucristo, una comunidad viva y dinámica, compuesta por un grupo de personas con características en común: mismo sentir, mismo pensar, mismas prioridades, un mismo objetivo: DAR TESTIMONIO DE DIOS EN LA TIERRA, PRACTICANDO LA JUSTICIA Y LA VERDAD.
El deseo de hacer la voluntad de Dios es lo que le da unanimidad a la comunidad formada por los hijos nacidos del espíritu.
Estar unánimes sólo es posible cuando los hijos no están con su cabeza en sus asuntos, placeres y búsqueda de sus apetitos y deleites, sino que están en los negocios del Padre.
Así y con ese sentir, nació la Iglesia primitiva y surgieron las primeras comunidades o congregaciones de los santos en las diferentes regiones o ciudades, sin carteles o divisiones causadas por los estratagemas y doctrinas inventadas por el hombre.
Somos Iglesia del Espíritu, la esposa, la resucitada, la que murió a la carne y clavo la Cruz.
La Iglesia resucitada, la de aquellos que ya no andan en su cabeza sino que fueron decapitados. La que anda sujeta a la única cabeza, la de Cristo.
Apocalipsis 20:4
Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.