Limpieza de tu vida, como templo del Espíritu
Esto es necesario y es una representación muy gráfica, por eso el Reino es arrebatado por los violentos, por los que se determinan y deciden sólo seguir los negocios del Padre.
Pero no todos estarán dispuestos a entrar EN EL ESPÍRITU DE CRISTO EN SU PROPIA VIDA, patear el tablero y romper de una vez por todas toda alianza, toda actividad de conveniencia, mercadeo e intercambio con el sistema, que no son más que ladrones disfrazados de buenas intenciones humanistas que alimentan el "YO".
La búsqueda del "YO", el origen de toda malicia del hombre.
El "Yo" es la cueva del egoísmo, el orgullo, la gula, la glotoneria, la borrachera, la avaricia, la codicia, el adulterio, la lujuria, la ira, el rencor, los celos, la envidia, la mentira, la trampa, la hipocresía, la apariencia, los dobleces de corazón... Es la cuna de los deleites, los apetitos de la carne y los placeres de este mundo.
Quien ponga el "YO" primero, necesariamente aún no ha limpiado su vida como templo del Espíritu.
Entienda, el Espíritu Santo no coexiste con otros espíritus.
Vienen pues a Jerusalem; y entrando Jesús en el templo, comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban en el templo; y trastornó las mesas de los cambiadores, y las sillas de los que vendían palomas. Y no consentía que alguien llevase vaso por el templo. Y les enseñaba, diciendo: ¿No está escrito, que mi casa, casa de oración será llamada de todas las naciones? mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones. Marcos 11:15-17