El dios del vientre


Te haz preguntado de dónde viene la malicia: ya sea envidia, el orgullo, la glotoneria o gula, el asesinato, el adulterio, la mentira, la hipocresía, la apariencia, el abuso, la codicia, la avaricia, la ira y tantas cosas más... Yo si me lo he preguntado y es que cada una de ellas vienen de la carne.


¿Qué es la carne? Simple: La carne es el "YO".
De la carne, del "YO" viene toda malicia. 
Pues la carne, es como un gran vientre que nunca se sacia buscando siempre la satisfacción de sus apetitos ya sean hambre, placeres, deleites, deseos y razones, los cuales alimentan ese YO.

Andar en la carne es andar en el vientre, y ese gran vientre es el YO.
El YO buscará siempre lo suyo, y lo que le satisfaga su placer, su hambre, su comodidad, su deleite, sus gustos, sus mañas, sus vicios, sus torceduras, sus malicias, sus avivadas... Porque busca lo suyo.
Quien busca lo suyo se ata, transaccional, mercadea: vende la libertad y la verdad para saciar su vientre, para buscar lo suyo.
Quién busca lo suyo no se ha humillado delante de Dios. No está dispuesto a hacer la voluntad de Dios y que lo ciña otro.
Porque cuando te ciñe otro tu vida cambia.
Una vez Jesús le dijo a Pedro, llegará el tiempo en que te ceñirá otro e irás a dónde no quieras ir.
Suceso que sólo puede ocurrir a través de la muerte al "YO", es decir al viejo hombre.
La muerte, nos permite andar en el espíritu, en el hombre espiritual, en madurez, orden y luz, lo cuál, es lo único que nos permite decir ya no vivo yo, CRISTO VIVE EN MI.
Hay un cuerpo animal y hay un cuerpo espiritual 
El cuerpo llamado "animal" por el Apóstol Pablo, es un cuerpo que por lo único que lucha es por su "supervivencia".


Tratar de sobrevivir cada día nunca fue el diseño de Dios para el hombre. 
Adán nunca fue un cavernícola luchando por un hueso.
No era su diseño. Él fue creado para VIVIR bajo el espíritu.
Estar en un estado primitivo o en un "cuerpo animal", es para el hombre una vida que solo consiste en estar o vivir buscando sólo saciar "SU" vientre y ese vientre es su Dios, "SU" hambre, busca "SU" resguardo, calmar "SU" sed, "SU" comodidad, satisfacer "SUS" necesidades, SUS deseos, SU conveniencia, SUS placeres o SUS deleites, buscar "LO SUYO" propio sustentandose en una sabiduría terrenal, animal y diabólica que le hace creer que está bien lo que hace... 
De allí surgen las envidias, griterias, homicidios, asesinatos, malicias, guerras, riñas, glotonería, la avaricia, la lujuria, el adulterio, la pereza, las estafas, mentiras, los engaños, las divisiones, altiveces, soberbias y orgullo... del propio egoísmo del hombre.
El ego busca prevalecer por sobre todo y todos. El ego pisa las cabezas de quien sea buscando lo suyo.
Muchas veces asociamos el comportamiento egoísta con la inmadurez, con la ñiñez o niñería, pero de cierto no es así, Pablo lo compara con andar en un cuerpo animal.
Sí!!! Con un cuerpo animal!!!
Pero no hay cuerpo espiritual, sin que hubiere primero un cuerpo animal, por que lo animal viene primero y luego lo espiritual.
El cuerpo animal, es el cuerpo del hombre cuando anda en la carne, y el cuerpo espiritual es un cuerpo que anda guiado por el espíritu, es un cuerpo que murió, resucitó con Cristo y está sentado en regiones del espíritu juntamente con Él.
"Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual.
Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante. Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual.El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo. Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales.Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial. "1ª Corintios 15:44-49

La carne de nada aprovecha, pues debe morir, y esa es la siembra verdadera, para que lo corruptible que es la carne se vista de incorrupción, en un cuerpo espiritual.
Porque es necesario que lo corruptible se vista de incorruptibilidad, por la investidura del espíritu.
Así como la semilla debe morir al caer en tierra para luego poder llevar mucho fruto.
La muerte gobierna a través del temor, el miedo pero sólo tiene poder sobre un cuerpo animal... sobre un cuerpo que lucha por sobrevivir día a día, que busca su supervivencia o subsistencia por sobre todo... un cuerpo que aún no murió a sus deseos, apetitos, pasiones, y no dejó su vida, por que tiene temor a perderla. 
El Señor dijo, el que ame más su vida, la perderá, pero quien pierda su vida a causa de mí, la ganará.

"..la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción."
1ª Corintios 15:44-50

"Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.
Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?"
1ª Corintios 15:53-55

Ahora entiendes, si tú leyendo todo esto no has muerte a tu carne, es porque no quieres perder.
¿Cómo ser siervo de otros si siempre buscas lo tuyo?
El carnal siempre encuentra excusas para seguir en su mismo estado: adorando a su dios el vientre.

Pero quien adora y anda en su vientre, se constituye opositor y enemigo de la cruz.
Esos buscan sólo lo de la tierra, lo suyo propio y siempre encontrarán una excusa para no morir y hacer la voluntad de Dios.


Reina-Valera 1995
Filipenses 3:18-19
18. porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo.
19. El fin de ellos será la perdición. Su dios es el vientre, su gloria es aquello que debería avergonzarlos, y sólo piensan en lo terrenal.


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