Trigo y Cizaña
Cristo es la luz, por tanto mientras más buscamos de Él, más expuestos estamos ante el Padre.
La luz no sólo vino a dar testimonio de cuál es la voluntad de Dios, y lo que Él nos está pidiendo, sino que esa luz trae separación.
La luz separa expone todo, mientras hay luz el enemigo no puede sembrar semilla.
Pero cuando el dueño de la casa está dormido, esto quiere decir que esta persona es CARNAL, su Vida se vuelve un terreno propicio para la cizaña.
No hay separación en su vida, de luz y tinieblas... de lo de arriba con lo de abajo... de lo que es la voluntad de Dios con la suya.
Pero, llega el momento cuando estas especies: trigo y cizaña crecen, y viene un tiempo de cosecha.
El Padre viniendo a buscar fruto.
Es allí dónde la cizaña se distingue del trigo, porque hay algo que los diferencia: El fruto.
Por tanto, seamos conscientes y examinemonos, que género estamos manifestando.
Muchas veces pensamos que los procesos de Dios nos tienen así. Pero lo cierto es que el desierto no hubiese durado 40 años para los hijos de Israel sino hubiesen sido carnales y adoradores de Egipto en su corazón.
Su corazón estaba lleno de levadura.
Vivian para ellos mismos y su vientre (sus cosas, sus ídolos y altares)
Entienda: El desierto es y siempre fue un lugar de transformación, quien lleve allí años es porque es un CARNAL, y porque así lo ha decidido.
Entonces si no hay fruto del Espíritu en su vida.
Simple: Hay Carne.
¿Y cuál es el fruto?: La madurez y la búsqueda de todo asunto del Padre y Su Reino. El fruto es Cristo.
Quien siga igual que hace años es porque paso años alimentando su Carne.
Quien siembra carne, cosecha carne y quién siembra Espíritu, cosecha Espíritu.
Quien siembra carne, piensa sólo en las cosas de la tierra, entonces eso siembra: carne, y la carne es cizaña.
Es uno más del montón: humanista y malicioso, amador de sí mismo y del sistema.
No tiene fruto, y no puede servir de alimento a otro.
El carnal: Piensa en las cosas de la tierra, maquina para hacer lo que su carne le pide, se mueve por la carne, trabaja por la carne, tuerce fragmentos de verdades para justificar la carne, se cree sus propias mentiras y vaga en sus desiertos, no escucha con los oídos aunque dice oigo y no ve aunque dice veo.
Sus frutos y sus obras son carne: deseos, ataduras, humanismo, habladuría y sentimentalismo, estanquedad, desorden, tolerancia, mañosería y búsqueda de los negocios propios y de sus asuntos de abajo.
Romanos 8:12-14
"Por eso hermanos, tenemos una obligación pero no es la de vivir según la mentalidad humana (o carne). Si viven de acuerdo con la mentalidad humana, morirán para siempre, pero si usan el poder del Espíritu para dejar de hacer maldades, vivirán para siempre. Los hijos de Dios se dejan guiar por el Espíritu de Dios."
Ahora bien, cuando venga el dueño de tu Vida, el que pago el precio: ¿Que encontrará en tu Vida?
¿Hallará fruto?
Reina-Valera 1960
Mateo 13:24-30
24. Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo;
25. pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue.
26. Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña.
27. Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña?
28. El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos?
29. El les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo.
30. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.